Lucha por la Soberanía y Democracia en Panamá (1956 – 1959) por Carlos J Chuez R

PROLOGO

Este libro es el testimonio que trata sobre la heroica lucha patriótica de un valiente joven estudiante que irrumpe en la vida nacional de 1956 a 1959 y que inicia el movimiento por el rescate de la Soberanía de la República de Panamá en la Zona del Canal. Sin embargo, los problemas cotidianos de su existencia personal diluyeron su actividad patriótica desde 1960.

En aquellos tiempos, Carlos Chuez que hablaba en el parque de Santa Ana y en el Instituto Nacional durante mis estudios en este colegio del período 1955-1958, me marcó por su impresionante oratoria. Y en el año de 1971 lo reconocí en la Universidad de Panamá, como estudiante de Filosofía e Historia.

   ¿Qué había pasado con ese prometedor conductor de masas que marcó a su generación con su grito devastador de “SOBERANÍA” y JUSTICIA”?  ¿Por qué no se había graduado en la Universidad y por qué no era el líder político universitario que atacaba el Proceso demagógico del militarismo panameño?

En esos días, Rómulo Escobar Bethancour divulgaba la ideología del incipiente Torrijismo y Chuez se afanaba por presentar su Tesis para optar por el Título de Licenciatura en Filosofía e Historia. Y en la Universidad de Panamá, la rebeldía anti-proceso revolucionario la levantaba el FER-29 y el MLN, bajo la inspiración de Federico Britton, hermano de Floyd, el compañero de lucha de Carlos Chuez.

Años después, pude saber por confidencias de este Dirigente de sus problemas existenciales, que poco a poco lo fueron distanciado de su militancia activa en la lucha por la Soberanía y la Democracia. Entonces entendí que en Panamá la lucha política de los mejores (jóvenes políticos), estaba sujeta a imponderables problemas y percances económicos de carácter personal, familiar y profesional. Mi reconocimiento al destacado dirigente del trienio 1956-1959, me obligó moralmente a ofrecerme como Director de su Tesis de licenciatura en 1972.

     Afortunadamente, después de sesenta años, este dirigente nos transmite sus Memorias de combatiente precoz de la Gesta por la Soberanía. Estas Memorias llenan con evidentes y valiosos hechos patrióticos desconocidos un vacío en las Fuentes Bibliográficas de la Historia Contemporánea de Panamá.

     Los recuerdos de este gran dirigente es un llamado a la juventud y a la actual generación panameña. En sus relatos históricos explica que la lucha por la Soberanía de la Patria tuvo su costo y tiene su premio. Tuvo su costo porque fueron expectativas de una comunidad que deben ser descubiertas, pensadas, elaboradas y divulgadas contra viento y marea. Además, posee su premio porque fueron expectativas realizadas y motivadoras de significativos actos patrióticos subsiguientes. El esfuerzo de este Dirigente tuvo su culmen el 9 de Enero de 1964. No se puede explicar la explosión (patriótica) del 9 de enero de 1964 si no se cotejan con los dos Eventos (multitudinarios) de masas promovidos directamente por el joven Carlos Chuez y otros: la gigantesca Manifestación por la Soberanía y Marcha con las Banderas Panameñas que se efectuó el 18 de noviembre de 1956 en la <Avenida 4 de julio>, posteriormente Avenida de los Mártires y las dos grandes concentraciones por la soberanía del 28 de noviembre de 1959. Una dirigida por Alberto Quirós Guardia y la otra por Carlos Chuez. Y la multitudinaria Marcha con las Banderas Panameñas realizada en un sector del territorio de la Zona del Canal, y no en la Avenida 4 de Julio, ese mismo día.

La narrativa de la Lucha por la Soberanía se explica por el papel que desempeñó la Asociación Federada del Instituto Nacional, la Unión de Estudiantes Secundarios, grupos patriotas de universitarios y, desde luego, el Frente Único de Trabajadores. Chuez reconoce su carisma personal producto de su gran capacidad en la oratoria, su potente voz de barítono y su vigorosa convicción de que la Convención Ístmica del Canal (del 18 de noviembre de 1903) fue un acto de piratería, no de los Próceres Panameños sino de Felipe Bunau Varilla y del Secretario de Estado de los Estados Unidos de América, John Hay.

La narrativa de las dos grandes Manifestaciones por la Soberanía se entretejen con otros recuerdos de Carlos Chuez, donde establece distancias de otros movimientos, que tuvieron mayor fortuna historiográfica, que los gestados por su propia iniciativa. Uno de ellos fue la  colocación de cinco banderas panameñas (durante cinco minutos) en los predios exteriores del principal edificio administrativo y de setenta banderas en otros edificios públicos de la Zona del Canal, el 2 de mayo de 1958, dirigida por Carlos Arellano Lenox con el respaldo de Ricardo Ríos. Este acto patriótico en la Historiografía Panameña se denomina “Operación Soberanía” y “Siembra de Banderas”.

Otro hecho significativo, que no tuvo su origen en la reivindicación soberana, fue la movilización de la resistencia contra el militarismo en el Instituto Nacional en mayo de 1958 que dio por resultado el Pacto de la Colina. Este evento fue dirigido por Floyd Britton y respaldado por Carlos Chuez, donde se pedía al gobierno de turno más atención e inversión presupuestaria a la educación.

Los Movimientos por la Soberanía cobraron fuerza el 3 de noviembre de 1959 y son enumerados por Chuez. El grandioso mitin por la Soberanía en el parque de Santa Ana, organizado por el <Frente Único de Trabajadores>, la Marcha por la Soberanía en la <avenida 4 de julio> convocada  por Ricardo Ríos del Movimiento de Renovación Universitaria y la <Caminata por la Soberanía> liderada por Aquilino Boyd, diputado de la Asamblea Nacional. Esta Caminata ha sido publicitada como la segunda Siembra de Banderas.

     La insistencia de Chuez para resaltar el significado de las Concentraciones de 1956 y 1959, aparte de haber sido su organizador y mentor, se debe a su enérgico y profundo contenido patriótico.

     En aquellos tiempos, la República de Panamá carecía de la autoestima necesaria para afirmar su dignidad nacional ante terceros países. De allí la necesidad de desconocer y denunciar el TRATADO HAY-BUNAU VARILLA, como Tratado fundacional del Estado panameño. Y con una lógica implacable señala, que esa Convención Ístmica no fue negociada ni aceptada libremente por los Próceres panameños, sino que fue el resultado y el fruto de una traición y de una imposición (por la fuerza del Garrote como Política Exterior de los Estados Unidos).

La lucha por la afirmación de la Identidad Nacional de nuestra Patria requería de movilizaciones y actos multitudinarios con la masiva participación popular. Se tenía que desmantelar, ante la conciencia del pueblo panameño, los presupuestos jurídicos del Tratado Hay-Bunau Varilla, calificándolo como un acto de piratería. En consecuencia, se debía insistir que la negociación de este fraudulento y leonino  TRATADO, reconocido como legítimo por el GOBIERNO de los ESTADOS UNIDOS, había sido impuesto contra la voluntad de los Próceres y del pueblo panameño. La presunta legalidad de dicho reconocimiento se hizo con la imposición del Garrote y del uso de la Fuerza política. Esta ignominiosa Convención Ístmica se firmó el 18 de noviembre de 1903.

Vale la pena señalar que esta misma actitud radical contra esa Convención y la reafirmación soberana de la Nación panameña iniciada y emprendida por los estudiantes y el pueblo fue compartida por Alberto Quirós Guardia, desde el inicio de su lucha. Pero después de la firma de los Tratados Canaleros de 1977, este dirigente patriota y otros denunciaron estos Tratados como anti-patrióticos.

La valorización de los eventos patrióticos, iniciados por la generación de 1956, se efectúa a tal grado, que el mismo Chuez llega a afirmar que sin este contexto de lucha el 9 de enero de 1964 no se hubiese manifestado, como la nítida expresión de la existencia de una sociedad digna, patriótica y soberana. El 9 de enero es la continuación de esa grandiosa <gesta patriótica de la generación de 1956 y 1959>. El haberse materializado ese esfuerzo soberano fue obra, no solamente de sus promotores y de la <Unión de Estudiantes secundarios>, sino de toda una sociedad sometida y en busca de su propia Identidad Nacional.

Así como el 18 de noviembre de 1956 los estudiantes y el pueblo levantaron sus banderas y caminaron pacíficamente por la <Avenida 4 de julio> y por un sector del territorio de la Zona del Canal el 28 de noviembre de 1959, así mismo los estudiantes y el pueblo el 9 de enero de 1964 salieron con valentía a resistir con civismo el (inesperado y fatal) atropello de la soldadesca estadounidense. A partir de ese momento, por designación de la conciencia y voluntad del pueblo panameño la <Avenida 4 de julio> se denominó <Avenida de los Mártires>.

     Lo sorprendente de las decisiones humanas es el rumbo que asumen frente a eventos inesperados. Chuez considera que en el Camino de Historia todas estas gloriosas y heroicas luchas patrióticas transitaron hacia la negociación y aprobación del <Tratado de 1977>. Sin embargo, esta afirmación es una forma lineal y causal de interpretar los acontecimientos hacia un mundo mejor y más moralizado.

     No es posible, diría Chuez, que la traición vuelva a imponerse en nuestra querida Nación Panameña. Los Tratados de 1977 no someten (los derechos nacionales) de la República al arbitrio del Congreso estadounidense, ni del Pentágono. Sólo es un Acuerdo Bilateral que restaura real y efectivamente la plena soberanía, la completa integridad jurisdiccional en el territorio de la Zona y el derecho de la República de Panamá de las propiedades del Canal Interoceánico y de todos sus bienes.

Le correspondió, afirma Chuez, al general Omar Torrijos, Jefe de Gobierno, gestionar las pertinentes negociaciones para que se abrogaran definitivamente los Tratados canaleros de 1903, 1936, 1955 y anular los pérfidos proyectos Tres en Uno.

Frente a la posición de traición a la patria y entreguismo total a los intereses bélicos y económicos de Washington, resultado del Tratado de Neutralidad, Chuez considera, que es un punto de vista propio de una Oposición de grupos radicales nacionalistas y de pequeñas organizaciones con tendencias a los extremismos políticos de Derecha y de Izquierda, dominadas por ambiguas y confusas ideologías que rivalizaban entre sí.

Al final del análisis del libro de Carlos Chuez sobre las luchas por la Soberanía y la Democracia, me queda el convencimiento de que el pensar es una actividad preñada de incertidumbres. No quiero concluir con el pensamiento trágico de los filósofos de que la felicidad y la coherencia de un hombre sólo se determina veinticuatro horas después de fallecido. La contribución de Carlos Chuez (por la lucha de la Soberanía de nuestra Patria en la Zona del Canal) tiene mérito y validez hasta los acontecimientos del 9 de enero de 1964.

Lo sucedido con el advenimiento de la Dictadura, sobre todo con la retórica falsamente nacionalista para la aprobación de los Tratados de 1977 que según parece fue compartida por Chuez, es lamentable y debe ser digna de un debate a fondo para concluir que la libertad es el camino de la verdad.

Doctor Roberto Arosemena Jaén

 

Contenido

Prólogo
Información y Explicación al Lector
Introducción
Capítulos
1- Unión Voluntaria de Panamá con Colombia y movimientos de Separación y Secesión
2- La Guerra de los Mil Días y la Independencia de Panamá de Colombia
3- Traición de los Estados Unidos: el Tratado Hay-Bunau-Varilla y el Enclave colonial en la Zona del Canal
4- Conversión de los Estados Unidos en una Súper Potencia Mundial
5- Régimen de Represión del Coronel José Antonio Remón Cantera contra las Organizaciones Patrióticas y Democráticas
6- Inicio de las Manifestaciones Patrióticas por la plena Soberanía de Panamá en la Zona del Canal
7- Asamblea de la Unión de Estudiantes Secundarios por recuperar la plena Soberanía de Panamá en la Zona del Canal
8- La Lucha por la Educación y la Democracia de mayo de 1958: ¡Más Escuelas y menos Cuarteles!
9- Divisiones Ideológicas en la Izquierda Revolucionaria y el Fracaso de los Levantamientos Armados en Panamá
10- El Frente Único de Trabajadores y la Marcha del Hambre y la Desesperación
11- Primera Manifestación Multitudinaria por la Soberanía y la Marcha con Banderas Panameñas en el territorio de la Zona del Canal
12- La Gloriosa y Heroica Gesta Patriótica por la Soberanía de Panamá 9 de enero de 1964
Conclusión

 

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