{"id":1157,"date":"2020-11-26T18:53:43","date_gmt":"2020-11-26T18:53:43","guid":{"rendered":"https:\/\/www.carloschuez.com\/home\/?p=1157"},"modified":"2020-12-07T18:59:57","modified_gmt":"2020-12-07T18:59:57","slug":"dialectica-en-la-filosofia-de-leibniz","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.carloschuez.com\/home\/dialectica-en-la-filosofia-de-leibniz\/","title":{"rendered":"Dial\u00e9ctica en la Filosof\u00eda de Leibniz"},"content":{"rendered":"<p><div class=\"fusion-fullwidth fullwidth-box fusion-builder-row-1 fusion-flex-container nonhundred-percent-fullwidth non-hundred-percent-height-scrolling\" style=\"background-color: #ffffff;background-position: center center;background-repeat: no-repeat;border-width: 0px 0px 0px 0px;border-color:rgba(255,255,255,0);border-style:solid;\" ><div class=\"fusion-builder-row fusion-row fusion-flex-align-items-flex-start\" style=\"max-width:1216.8px;margin-left: calc(-4% \/ 2 );margin-right: calc(-4% \/ 2 );\"><div class=\"fusion-layout-column fusion_builder_column fusion-builder-column-0 fusion_builder_column_3_4 3_4 fusion-flex-column\"><div class=\"fusion-column-wrapper fusion-flex-justify-content-flex-start fusion-content-layout-column\" style=\"background-position:left top;background-repeat:no-repeat;-webkit-background-size:cover;-moz-background-size:cover;-o-background-size:cover;background-size:cover;padding: 0px 0px 0px 0px;\"><style type=\"text\/css\">@media only screen and (max-width:800px) {.fusion-title.fusion-title-1{margin-top:0px!important; margin-right:0px!important;margin-bottom:30px!important;margin-left:0px!important;}}@media only screen and (max-width:640px) {.fusion-title.fusion-title-1{margin-top:0px!important; margin-right:0px!important;margin-bottom:20px!important; margin-left:0px!important;}}<\/style><div class=\"fusion-title title fusion-title-1 fusion-title-text fusion-title-size-two\" style=\"font-size:28px;margin-top:0px;margin-right:0px;margin-bottom:30px;margin-left:0px;\"><div class=\"title-sep-container title-sep-container-left fusion-no-large-visibility fusion-no-medium-visibility fusion-no-small-visibility\"><div class=\"title-sep sep-\" style=\"border-color:#2a2e38;\"><\/div><\/div><h2 class=\"title-heading-left fusion-responsive-typography-calculated\" style=\"font-family:&quot;Montserrat&quot;;font-weight:400;margin:0;font-size:1em;color:#000000;--fontSize:28;line-height:1.2;\">Fuente y Fundamento de la M\u00f3nada<\/h2><div class=\"title-sep-container title-sep-container-right\"><div class=\"title-sep sep-\" style=\"border-color:#2a2e38;\"><\/div><\/div><\/div><div class=\"fusion-text fusion-text-1\"><p style=\"text-align: justify;\">Gottfried Wilhelm Leibniz, adem\u00e1s de ser uno de los grandes matem\u00e1ticos y fil\u00f3sofo de la Modernidad, tambi\u00e9n se destac\u00f3 como f\u00edsico y eminente te\u00f3rico de la l\u00f3gica. A pesar de destacarse como un cr\u00edtico de Descartes y Spinoza, en su pensamiento se denota una profunda influencia de \u00e9stos. A continuaci\u00f3n se expondr\u00e1 en esta investigaci\u00f3n un punto de vista (hip\u00f3tesis) diferente al tradicional acerca del origen y sustentaci\u00f3n de la ontolog\u00eda de Leibniz.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Independientemente de Newton, matem\u00e1tico y f\u00edsico ingl\u00e9s, Leibniz descubri\u00f3 el C\u00e1lculo Infinitesimal, y elabor\u00f3 de modo riguroso y sistem\u00e1tico esa nueva Rama de las Matem\u00e1ticas con una simbolog\u00eda muy adecuada para efectuar sin dificultades las operaciones requeridas. Lo que indica que tuvo que tener un pleno conocimiento y dominio conceptual de ese nuevo saber cient\u00edfico. Es importante se\u00f1alar que los dos procedimientos b\u00e1sicos del C\u00e1lculo, el diferencial (que tambi\u00e9n se denomina derivada) y la integral, utilizan los elementos infinitesimales. Estos procedimientos implican la aproximaci\u00f3n (que no es un divisi\u00f3n) a un infinito (peque\u00f1o) que se resuelve (o supera) estableciendo el l\u00edmite, ya sea en un punto o regi\u00f3n de la magnitud del problema u objeto matem\u00e1ticos que se trata de resolver. Por ejemplo, encontrar la f\u00f3rmula de la superficie de un c\u00edrculo, el \u00e1rea y volumen de un cono, esfera, pir\u00e1mide y muchos problemas de la F\u00edsica y de las Ciencias Sociales (especialmente ciencia econ\u00f3mica) entre otros, cuya soluci\u00f3n s\u00f3lo puede resolverse aplicando esa poderosa herramienta del conocimiento cient\u00edfico.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Leibniz pudo haber concebido una interpretaci\u00f3n filos\u00f3fica que lo indujera a pensar que la suma de los elementos infinitesimales, por m\u00e1s que aumente, no resulta en un segmento de cantidad. Este proceso concierne tambi\u00e9n al espacio, ya sea lineal (curvas), superficies o vol\u00famenes, independientemente del objeto matem\u00e1tico de que se trate. Seg\u00fan esta interpretaci\u00f3n, el espacio al dividirse en partes, \u00e9stas siempre podr\u00edan dividirse sucesivamente hasta el infinito. Por lo tanto, todo lo que tenga cantidad implica una divisi\u00f3n infinita, aunque se designe (err\u00f3neamente, seg\u00fan se punto de vista) que sea una sustancia. En esta concepci\u00f3n filos\u00f3fica hay que se\u00f1alar que el fil\u00f3sofo se refiere a la suma de los elementos infinitesimales como una agregaci\u00f3n (una adici\u00f3n externa), y no como una suma interna de esas unidades simples. Este planteamiento induce al fil\u00f3sofo a concebir una interpretaci\u00f3n metaf\u00edsica del C\u00e1lculo Infinitesimal.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Y al proyectar esta idea y aplicarla de modo anal\u00edtico a la sustancia extensa de Descartes y Spinoza, pudo haber llegado a la conclusi\u00f3n de que concebir la naturaleza del espacio y la materia como una sustancia conduce a un error, porque \u00e9stos como seres cuantitativos son divisibles y compuestos. En este sentido es una falsedad considerar su naturaleza como indivisible y sustancial.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Esta secuencia anal\u00edtica le impeler\u00eda a pensar que la materia y el espacio como entes compuestos deben producirse por seres simples, cuya naturaleza es absolutamente cualitativa. En este sentido concibe, que esas unidades simples no son f\u00edsicas, sino \u201cpuntos\u201d o \u201celementos metaf\u00edsicos\u201d, que denomina \u201cm\u00f3nadas\u201d. Y \u00e9stas constituyen las verdaderas sustancias y principios de todo lo existente.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Esta hip\u00f3tesis sustenta afirmaci\u00f3n del fil\u00f3sofo de que como los entes cuantitativos se rigen por la cantidad de movimiento; las m\u00f3nadas, por tener una naturaleza energ\u00e9tica, se rigen por el principio de conservaci\u00f3n de la energ\u00eda y, por lo tanto, todo el universo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Se propuesto esta hip\u00f3tesis con la intenci\u00f3n de mostrar el profundo v\u00ednculo de la filosof\u00eda del fil\u00f3sofo con los grandes avances del conocimiento cient\u00edfico. Las m\u00f3nadas (unidades simples, puntos o elementos metaf\u00edsicos) no fueron concebidas como una fragmentaci\u00f3n especulativa de las sustancias de Descartes y Spinoza, sino que signific\u00f3 un progreso de la ontolog\u00eda, no obstantes sus ropajes metaf\u00edsicos. Y de este modo fue tratada por Kant en su \u201cCr\u00edtica de la Raz\u00f3n Pura\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A continuaci\u00f3n en este texto se aclarar\u00e1 el v\u00ednculo de las m\u00f3nadas con la l\u00f3gica y la dial\u00e9ctica, la diferencia de la F\u00edsica y la Metaf\u00edsica, y en especial la concepci\u00f3n cient\u00edfica del principio de conservaci\u00f3n de la energ\u00eda.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">ONTOLOG\u00cdA<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Leibniz afirma que en el mundo real existen dos entidades: Dios y el Universo. Dios, es el principio determinante, fuente de toda esencia y existencia. Y el universo, en tanto que ser determinado es el conjunto de todas las sustancias finitas y fen\u00f3menos creados por el ser divino. \u00c9l crea las m\u00f3nadas (que son almas o seres espirituales), y establece en su naturaleza el grado de objetividad y totalidad que del universo deben reflejarse en sus percepciones. Como la materia resulta de la mezcla (combinaci\u00f3n) exterior de las m\u00f3nadas, su naturaleza es un compuesto y no una sustancia. Por lo tanto, el modo de existencia de la materia es la exterioridad, y s\u00f3lo en \u00e9sta se expresa. Adem\u00e1s, y esto tiene una importante significaci\u00f3n ontol\u00f3gica, para el fil\u00f3sofo la nada es ausencia de sustancialidad, por lo que de ella ning\u00fan ser es posible ni puede existir.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Esta filosof\u00eda trata de resolver el problema ontol\u00f3gico de la relaci\u00f3n entre la sustancia simple (mundo homog\u00e9neo) y el universo (mundo heterog\u00e9neo constituido por fen\u00f3menos materiales). Y el problema del v\u00ednculo epistemol\u00f3gico entre la totalidad del universo, como objeto, y la captaci\u00f3n interna de \u00e9ste en la percepci\u00f3n de la m\u00f3nada, en tanto que conocimiento.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">REALIDAD Y FEN\u00d3MENO<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La realidad y el fen\u00f3meno se distinguen por la simplicidad y la composici\u00f3n. La primera est\u00e1 constituido por las sustancias. Y el segundo es una agregaci\u00f3n o suma de \u00e9stas. La mezcla de cosas simples no es una s\u00edntesis de simplicidades porque en este caso lo compuesto se har\u00eda simple. Este modo de ser determina la naturaleza de la materia que s\u00f3lo posee y se diferencia por la forma de la exterioridad, por lo que carece de interioridad y de esencia.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En la esfera del fen\u00f3meno, Leibniz introduce la materia y el movimiento, el espacio y el tiempo. Los seres compuestos (universo), como un agregado de entes simples, s\u00f3lo puede explicarse por lo simple y no por su composici\u00f3n en s\u00ed. De este modo, la materia como una cosa fenom\u00e9nica tiene su principio en un ser que es simple en s\u00ed mismo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La res extensa (materia), que tanto Descartes como Spinoza consideran como una sustancia simple, es un fen\u00f3meno para Leibniz. Y la cantidad de movimiento (se refiere a la ley mec\u00e1nica del movimiento) no puede ser un principio simple s\u00ed depende de la materia o de la entidad extensa. La verdadera ley que explica el movimiento y la materia es la fuerza viva (se refiere a la energ\u00eda). Y como la fuerza viva no es un modo de la res extensa, no pertenece a la materia o a lo compuesto como forma originaria, sino a lo simple como su elemento activo. Descartes hab\u00eda eliminado la energ\u00eda del mundo f\u00edsico por considerarla una idea confusa; en tanto que Leibniz la adopta como un principio metaf\u00edsico que explica las leyes de la mec\u00e1nica. De este modo afirma que las ciencias necesitan de la metaf\u00edsica para la explicaci\u00f3n de sus principios.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">M\u00d3NADAS FINITAS<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Expresa Leibniz que las m\u00f3nadas son unidades simples, cada una de ellas es \u201cuna sustancia simple\u2026, es decir, sin partes\u2026, es necesario que haya sustancias simples, puesto que lo compuesto no es otra cosa que un mont\u00f3n o aggregatum de sustancias simples\u201d1. Como ellas no tienen partes significa que carecen de \u201cextensi\u00f3n\u201d y, por lo tanto, de cantidad, por lo que no son entes cuantitativos. La forma cuantitativa pertenece al fen\u00f3meno y no a la sustancia. Y en tanto la m\u00f3nada es una sustancia simple, sin partes, significa que no podr\u00eda combinarse ni descomponerse; ellas existen por creaci\u00f3n, y s\u00f3lo se destruyen por un acto divino.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los compuestos se forman y se descomponen o corrompen ya que son un agregado de partes simples. Dado que las m\u00f3nadas no tienen partes y son absolutamente simples, consisten en realidades cerradas o se confinan en s\u00ed mismas. Y, por tal causa, no tienen ni puerta, ni ventanas para comunicarse con el mundo exterior. Y son de una naturaleza y realidad interior y no exterior. La interioridad es la forma de existencia de estos entes.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Estas sustancias no pueden conectarse unas a las otras por nexos internos ya que al estar cerradas no existen entre ellas puentes de comunicaci\u00f3n interna. Leibniz afirma que \u201cuna sustancia particular no act\u00faa jam\u00e1s sobre otra sustancia particular ni recibe tampoco la acci\u00f3n de ella.\u00bb2 No existe una relaci\u00f3n interna entre dos o m\u00e1s sustancias simples, aunque sean finitas. Y no se comunican entre s\u00ed en el sentido de que una influya en la otra, o que sea causa de alguna acci\u00f3n o movimiento del estado interior de la sustancia. No es posible causa ni influencia alguna entre las sustancias finitas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Como las sustancias simples carecen absolutamente de extensi\u00f3n, significa que no tienen en su naturaleza alg\u00fan elemento y rasgo cuantitativo. Pero no obstante de que su naturaleza se exprese en una unidad ontol\u00f3gica simple, ellas contiene afecciones o cualidades. Por consiguiente, \u201ces necesario que las m\u00f3nadas tengan algunas cualidades, pues de lo contrario ni siquiera ser\u00edan seres\u2026que no difieren en cantidad\u201d3. Un ser debe tener cualidades en cuanto que es una sustancia simple.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La cualidad es la forma de las sustancias simples, por lo que su esencia es absolutamente cualitativa. En tal condici\u00f3n ontol\u00f3gica ellas se distingue por su cualidad y no por la cantidad, ya que la extensi\u00f3n no es su elemento. Es as\u00ed como difieren entre s\u00ed. Cada una expresa una visi\u00f3n particular del universo de acuerdo a su grado de perfecci\u00f3n. Como en el universo se producen cambios, tambi\u00e9n deben producirse del mismo modo en la visi\u00f3n interior de las m\u00f3nadas. Estos cambios no provienen de una influencia o acci\u00f3n de una causa exterior, ya que como seres que existen en absoluta interioridad, son completamente cerrados.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Entonces, el cambio en los estados de visi\u00f3n del universo procede de una causa interna que reside en la naturaleza de esa sustancia simple. Por lo tanto, se producen en \u00e9stas una respuesta interna a cualquier cambio exterior que coincida tanto en los efectos externos como en el tiempo. Significa esto que llevan dentro de s\u00ed toda la afectaci\u00f3n y cambios que se generen en ella.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Leibniz explica esta coincidencia o paralelismo entre lo que acontece en lo exterior e interior de la m\u00f3nada con una ingeniosa hip\u00f3tesis de la concordancia o concomitancia entre determinados sucesos, ya sean internos o externos. Este problema ontol\u00f3gico se presenta en la necesidad de explicar la comunicaci\u00f3n del alma y el cuerpo. Y as\u00ed expresa que el \u201calma sigue sus propias leyes, y el cuerpo tambi\u00e9n las suyas y se encuentran en virtud de la armon\u00eda preestablecida entre todas las sustancias, puesto que todas son representaciones de un mismo universo\u201d.4 Esas sustancias simples contienen en su naturaleza determinadas leyes que las hacen coincidir con cualquier suceso exterior que se rija por sus propias leyes. Adem\u00e1s, ellas y los cuerpos existentes coinciden en sus series propias de acontecimientos, ya que expresan un mismo universo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Esta representaci\u00f3n com\u00fan de las m\u00f3nadas y los cuerpos materiales hace posible su concordancia, y, por ende, la armon\u00eda que Dios ha establecido de antemano entre cada una de ellas y las cosas corporales. Si una de estas sustancias expresase un universo diferente al nuestro, entonces, ella por s\u00ed misma no podr\u00eda concordar con sus estados internos, porque no es causa de s\u00ed misma. Leibniz objeta la hip\u00f3tesis ocasionalista de la comunicaci\u00f3n del alma y el cuerpo, porque considera que la intervenci\u00f3n divina permanente con ocasi\u00f3n al alma implicar\u00eda un cambio constante de las leyes del universo. Por consiguiente, de acuerdo con su principio (hip\u00f3tesis) metaf\u00edsico de la \u201carmon\u00eda preestablecida\u201d no habr\u00eda que concebir a un Dios intervencionista en el orden natural de las cosas o en la Naturaleza, como pretenden los fil\u00f3sofos ocasionalistas. En los tiempos actuales ciertas tendencias teol\u00f3gicas de algunos Cultos Cristianos Protestantes predican un ocasionalismo metaf\u00edsico que hist\u00f3ricamente es obsoleto y ha sido superado.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La m\u00f3nada tiene la condici\u00f3n ontol\u00f3gica de reflejar, desde cierto punto de vista epistemol\u00f3gico de la naturaleza particular y finita de la sustancia (estado de perfecci\u00f3n), el Universo. Este modo de expresar la visi\u00f3n cognoscitiva del universo implica tres cuestiones fundamentales. En primer t\u00e9rmino, el universo es un objeto. En segundo, es un objeto que existe como totalidad y; en tercer t\u00e9rmino, ellas tienen la percepci\u00f3n de un estado interior que representa de cierto modo a dicho objeto.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El movimiento interno de esos entes es la percepci\u00f3n, o sea, que es una sustancia perceptiva que refleja los objetos (que existen en la exterioridad) en su estado interior, pero los expresa como una representaci\u00f3n (que es subjetiva). Esos objetos pueden expresarse como una totalidad (limitada seg\u00fan el estado interno de perfecci\u00f3n de la m\u00f3nada), una universalidad o un infinito. Adem\u00e1s, su estado interior implica una fuerza que es la actividad (ontol\u00f3gica) o de su potencia activa que es origen y fuente de sus percepciones. La limitaci\u00f3n cognoscitiva de esta sustancia es el modo de c\u00f3mo se representa o percibe (en sus alcances) ese infinito o totalidad ontol\u00f3gica. Esta condici\u00f3n interna (en un alto grado de perfecci\u00f3n) posibilita su comunicaci\u00f3n con un ser realmente infinito que es Dios. Y en tanto su grado de percepci\u00f3n sea inferior, ella apetece la infinitud de un modo confuso.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Y seg\u00fan sea la forma cognoscitiva en que reflejan el universo o a Dios, existen grados de perfecci\u00f3n en ellas. Unas son menos perfectas en tanto que reflejen con mayor grado al universo que a Dios. Y otras son m\u00e1s perfectas en tanto que representen m\u00e1s a Dios que el universo. As\u00ed, la escala sustancial de las m\u00f3nadas va de las inferiores, que s\u00f3lo percibe confusamente, hasta la espiritual, que tiene apercepci\u00f3n, que es la (auto) conciencia y conocimiento de sus estados internos. Leibniz afirma que la percepci\u00f3n \u201ces el estado interior de la m\u00f3nada cuando representa las cosas externas, y la apercepci\u00f3n, es la conciencia o conocimiento reflexivo de este estado interior\u201d5. Esta capacidad del esp\u00edritu humano de reflexionar sobre sus estados interiores, que en cierto modo expresan un objeto exterior desde un punto de vista interno, constituye la condici\u00f3n cognoscitiva para que el hombre se eleve a las verdades necesarias y eternas, que hacen posible las ciencias y el conocimiento de lo infinito, que es Dios.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hasta ahora, se ha expuesto a grandes rasgos lo que son las sustancias simples. A continuaci\u00f3n se explicar\u00e1 el principio ontol\u00f3gico de la m\u00f3nada, con el fin de establecer la relaci\u00f3n entre metaf\u00edsica y l\u00f3gica. Y de este modo tratar de expresar un punto de vista particular y diferente sobre esta relaci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">METAF\u00cdSICA Y L\u00d3GICA<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Sobre lo que se ha expuesto de la m\u00f3nada creada (por Dios), todo ello implica la naturaleza de la sustancia finita, y este es el elemento ontol\u00f3gico de la m\u00f3nada. Si es una \u201csustancia individual\u201d, as\u00ed la designa Leibniz en su \u201cDiscurso de la Metaf\u00edsica\u201d, ella debe contener en su fondo interior (esencia) todos aquellos sucesos que han de ocurrirle.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Tambi\u00e9n se ha explicado la relaci\u00f3n del estado interior de la percepci\u00f3n de ese ente con el objeto exterior de acuerdo a la \u201cArmon\u00eda Preestablecida\u201d. La sustancia individual por carecer de extensi\u00f3n, es un punto metaf\u00edsico que tiene actividad o \u201cfuerza viva\u201d (energ\u00eda), pero la naturaleza de esta actividad es incorp\u00f3rea, espiritual. Y esta sustancia espiritual como sujeto activo tiene que contener en su \u201cfondo\u201d (interioridad) tanto su naturaleza como su existencia, o sea, todos los acontecimientos que han ocurrirle. O desde el punto de vista l\u00f3gico, ese sujeto debe contener en s\u00ed mismo (en sus estados interiores) todos los predicados necesarios y posibles. El fil\u00f3sofo recurre a la \u201cforma sustancial\u201d de los argumentos ontol\u00f3gicos de los escol\u00e1sticos, pero imprimi\u00e9ndole otro sentido y significaci\u00f3n. Estas \u201cformas sustanciales\u201d pueden reflejan en sus percepciones un contenido que expresa una totalidad que expresa una exterioridad (se refiere al universo) o un infinito (con una cognici\u00f3n evidente) que se refiere a Dios desde un punto de vista particular. As\u00ed que esas formas de las m\u00f3nadas pueden expresar tanto lo necesario como lo contingente.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La novedad filos\u00f3fica de Leibniz es que a esta forma de la sustancia simple le asigna una naturaleza semejante a un concepto o idea universal. Aqu\u00ed est\u00e1 el quid de su ontolog\u00eda, estableciendo un principio espiritual (conceptual) a la forma sustancial o sustancia individual en la naturaleza de la m\u00f3nada. La forma espiritual, aunque se conciba como una idea muy semejante a la plat\u00f3nica, es un principio real. O sea, que esa teor\u00eda ontol\u00f3gica de la sustancia se expresa plenamente en el rango del idealismo objetivo, ya que el concepto o la idea tienen una realidad independiente del pensamiento humano. En esta teor\u00eda la idea es (y tiene una existencia) objetiva, es un ente real, ontol\u00f3gico, que no hay que confundir con las ideas l\u00f3gicas. Sin embargo, \u00e9stas guardan cierta afinidad que despu\u00e9s se explicar\u00e1.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">1. Leibniz, Tratados fundamentales, Monadolog\u00eda, p\u00e1g. 89.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">2. Leibniz, Discurso de Metaf\u00edsica, p\u00e1g. 45.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">3. Leibniz, Tratados Fundamentales, Monadolog\u00eda, p\u00e1g. 91.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">4. Ib\u00eddem, p\u00e1g. 118.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">5. Leibniz, Tratados Fundamentales, Principios de la Naturaleza y de la Gracia Fundados en la Raz\u00f3n, p\u00e1g.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">131.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Independientemente de su punto de vista idealista, explica la realidad como una entidad espiritual y no que sea materia (res extensa). La m\u00f3nada constituyen el principio activo que determina las cualidades de los objetos, y sin despreciar el mundo material que lo concibe que est\u00e1 formado de fen\u00f3menos, y que es puramente cuantitativo. La cantidad la explica y fundamenta en la cualidad. Por lo que afirma que \u201cno hay m\u00e1s \u00e1tomos que los \u00e1tomos de sustancias, es decir, las unidades reales desprovistas de partes, que son las fuentes de la acciones y los principios absolutos de la composici\u00f3n de las cosas\u2026Podr\u00eda llamarlas puntos metaf\u00edsicos: tienen algo de (que es) vital y una suerte (especie) de percepci\u00f3n\u201d6. Sobre la relaci\u00f3n entre el concepto l\u00f3gico y el ontol\u00f3gico, Leibniz expresa lo siguiente que consultando \u201c(investigando y reflexionando) la noci\u00f3n (idea) que tengo de toda proposici\u00f3n verdadera, encuentro que todo predicado necesario o contingente, pasado, presente o futuro, est\u00e1 comprendido en la noci\u00f3n (entendimiento) del sujeto\u2026No entiendo otra conexi\u00f3n del sujeto con el predicado que la que hay en las verdades m\u00e1s contingentes, es decir, que hay siempre algo que concebir en el sujeto que sirve para dar raz\u00f3n de por qu\u00e9 este predicado o este acontecimiento le pertenece, o por qu\u00e9 esto ha sucedido m\u00e1s bien que no (que acontece de esa forma y no de otra)\u201d7.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La sustancia individual que considera como una noci\u00f3n (idea) ontol\u00f3gica, es el elemento y naturaleza de la m\u00f3nada, debe contener todos los predicados de los acontecimientos necesarios o contingentes. En esta relaci\u00f3n, y en su actividad como sujeto activo envuelve todos los acontecimientos necesarios y contingentes (hechos que se producen en el tiempo). \u00bfEst\u00e1 considerada en este argumento esa concepci\u00f3n sustancial solamente como una verdad de raz\u00f3n? Indudablemente que no. Con respecto a esta cuesti\u00f3n, (expresando un punto de vista contrario) Plat\u00f3n concibe (de manera metaf\u00edsica) que la idea (esencia universal), en su teor\u00eda ontol\u00f3gica, es un ente puramente de raz\u00f3n, un g\u00e9nero (universal) en un mundo al margen de la contingencia. Pero en Leibniz, la contingencia se une (de modo dial\u00e9ctico) a la naturaleza de la idea o noci\u00f3n sustancial. Si expresa que a este \u201csujeto\u201d le pertenecen todos los predicados ya sean necesarios o contingentes, esto no es en su contenido una verdad de raz\u00f3n. En consecuencia, se refiere a una verdad objetiva que envuelve tanto la verdad necesaria como la contingente. Y afirma que es una verdad contingente que yo vaya a Par\u00eds como le argumentaba a Arnauld (intelectual de la \u00e9poca con quien manten\u00eda correspondencia y expon\u00eda sus tesis filos\u00f3ficas) en su defensa de la noci\u00f3n de una sustancia individual que debe contener todos los predicados en el fondo de su naturaleza. Entonces la sustancia envuelve tanto la verdad de raz\u00f3n como la de experiencia o de hecho.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Es decir, que no existe contradicci\u00f3n en esta unidad l\u00f3gica y ontol\u00f3gica de las dos series de los estados de las m\u00f3nadas: la necesidad y la contingencia en los estados interiores y relaciones con los objetos del universo. Entonces, \u00bfCu\u00e1l es el sentido y significaci\u00f3n de este argumento? Esta exposici\u00f3n no es l\u00f3gica, sino dial\u00e9ctica, aunque est\u00e1 expresada desde un punto idealista. Adem\u00e1s, se cuida muy bien de establecer la distinci\u00f3n entre verdades de raz\u00f3n (necesarias) y las de hechos (contingentes), entre el entendimiento y la experiencia (y los sentidos). Si todos los estados interiores se encuentran en el sujeto de una sustancia individual, afirma el fil\u00f3sofo, entonces \u00bfcu\u00e1l es la distinci\u00f3n entre las verdades de raz\u00f3n y las de hechos?<\/p>\n<\/div><div class=\"fusion-text fusion-text-2\"><p style=\"text-align: justify;\">NATURALEZA DE DIOS<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Leibniz establece dos v\u00edas en la conexi\u00f3n de Dios con el universo y las m\u00f3nadas finitas o creadas. La primera v\u00eda se realiza por el lado de la contingencia, que es diferente de la necesidad y no puede reducirse a ella. En esta serie se expresan las cosas posibles reales o efectivas. Un ser posible como contingente, no tiene determinaci\u00f3n absoluta en su relaci\u00f3n con el sujeto. Y en cuanto a la existencia no tiene realidad absoluta, ya que su opuesto en el sentido de que no sea, no implica contradicci\u00f3n. Es decir, que el opuesto del ser contingente tambi\u00e9n es posible. Y si es un ser determinado, puede encontrar su raz\u00f3n de existir en otros seres contingentes. Esta oposici\u00f3n (dial\u00e9ctica) constituir\u00eda su verdad en un sentido particular o finito. Pero cada uno de los contrarios tambi\u00e9n tendr\u00eda su raz\u00f3n de ser en uno o m\u00e1s contingentes, y as\u00ed sucesivamente, hasta envolver toda la serie de la contingencia. En consecuencia, esta la raz\u00f3n (de ser o existir) no est\u00e1 contenida en dicha serie, sino fuera de ella, seg\u00fan los argumentos expuestos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Entonces la serie contingente encuentra su raz\u00f3n suficiente en un ser necesario, que es en s\u00ed mismo infinito, y cuya potencia es fuente y causa de su existencia. De este modo, \u201cla raz\u00f3n \u00faltima de las cosas debe estar en una sustancia necesaria en la cual el detalle (las particularidades) de los cambios est\u00e9 s\u00f3lo eminentemente, como en una fuente; y esto es lo que se llama Dios.\u201d8 Esta v\u00eda, que transita de la contingencia a la necesidad o de lo finito a lo infinito, es a posteriori tal como la considera, o sea, que es el camino emp\u00edrico hacia Dios.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La otra v\u00eda es la del pensamiento o del camino a priori hacia el Ser Divino, que se explica por medio del argumento ontol\u00f3gico. \u201cAs\u00ed, Dios solo o el ser necesario tiene el privilegio de que, si es posible, debe existir. Su imposibilidad implica contradicci\u00f3n con su pura posibilidad\u201d.9 De este modo establece a la Providencia Divina como el principio ontol\u00f3gico del sistema universal de las m\u00f3nadas y del universo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Una vez que establece el fundamento ontol\u00f3gico de esta conexi\u00f3n, expresa que el Ser Divino tiene tres funciones fundamentales. La primera es que su naturaleza es activa y est\u00e1 relacionada con la creaci\u00f3n de todo lo existente en el universo, por lo que su \u201cpotencia\u201d o energ\u00eda crea las m\u00f3nadas. Pero, afirma que esta potencia creadora debe entenderse como emanaci\u00f3n, del mismo modo que nuestras ideas (intelectivas) emanan de nuestro pensar. La percepci\u00f3n divina de las m\u00f3nadas y el universo, implica potencia, fuerza y energ\u00eda, entonces su idea infinita (percepci\u00f3n divina) es energ\u00eda y potencia infinita, ya que nada puede limitar su ser. Y la naturaleza primigenia de Dios es energ\u00e9tica y activa.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La segunda es la actividad del entendimiento infinito, donde se expresa el pensamiento de todos los posibles, y en los que los puros entes posibles tienen su fundamento real; este es el \u201cpa\u00eds de los posibles\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Su tercera actividad es su voluntad infinita, que es su facultad de elecci\u00f3n. La Providencia elige el paradigma (modelo ontol\u00f3gico) de universo y series de m\u00f3nadas que deben constituir el mundo real de acuerdo a su voluntad. Pero la elecci\u00f3n que hace de esta creaci\u00f3n est\u00e1 de acuerdo con su naturaleza, porque es un ser infinitamente perfecto y, como tal, la Voluntad Divina refleja y expresa su perfecci\u00f3n. El Ser infinito y Perfecto elige las cosas o seres de acuerdo a su conveniencia o principio de perfecci\u00f3n. Y \u201cal producir (crear) el universo, ha elegido el mejor plan posible, en el cual existe la m\u00e1s grande variedad con el mayor orden; donde el terreno, el lugar, el tiempo est\u00e1n mejor dispuesto\u201d10. En su voluntad se manifiesta su libertad que consiste en elegir el universo (mundo de los fen\u00f3menos) y sus m\u00f3nadas (mundo de las sustancias).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Una vez realizada la elecci\u00f3n del mejor mundo posible y su concreci\u00f3n real (creaci\u00f3n), cuando la voluntad de Dios se expresa de un modo particular, entonces ella implica la totalidad de su voluntad que se vincula con todas las particularidades de la creaci\u00f3n. Por ejemplo, si crea a Ad\u00e1n, esta voluntad particular est\u00e1 conectada con la totalidad de su voluntad en la elecci\u00f3n del universo. Si la elecci\u00f3n de un universo y sus m\u00f3nadas no emana (proviene) directamente del Entendimiento Divino, sino de la (ejecuci\u00f3n) Voluntad divina y, adem\u00e1s, de su Potencia, esto implica que esas sustancias creadas llevan en su naturaleza un elemento activo, que se expresa en la necesidad; y otro pasivo, que se manifiesta en lo posible y contingente. De este modo los seres finitos contienen tanto lo necesario como lo contingente. Sin embargo, es su naturaleza finita la que las hace ser pasivas. As\u00ed que en cuanto aumenta o disminuye su potencia, expresan acci\u00f3n y pasi\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En consecuencia, la potencia y actividad de las m\u00f3nadas finitas est\u00e1n ligadas a la perfecci\u00f3n; y mientras mayor sea la potencia, mayor es la percepci\u00f3n del universo y m\u00e1s elevada la libertad de esos entes. Y por la acci\u00f3n de Dios al crearlas, ellas tienen un contenido de actividad, necesidad y posibilidad o contingencia. Estas tres determinaciones caracterizan a estas sustancias. Si una de ellas contiene en su representaci\u00f3n interior un objeto confusamente como una totalidad o un infinito, entonces envuelve de ese modo confuso todos sus acontecimientos necesarios o contingentes. Al respecto expresa Hegel, que esa sustancia es \u201cla totalidad de la representaci\u00f3n del mundo\u2026(y) en la m\u00f3nada nada viene del exterior, (ella) es en s\u00ed el concepto pleno, distinguido (diferenciado) s\u00f3lo mediante su propio mayor o menor desenvolvimiento\u2026La filosof\u00eda de Leibniz es, por consiguiente, la contradicci\u00f3n completamente desarrollada\u201d11, como una unidad dial\u00e9ctica de la esencia.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La idea de expresar un objeto que se representa como una totalidad, es en s\u00ed misma una forma universal. En esta teor\u00eda ontol\u00f3gica es un error considerar a la m\u00f3nada como un ente l\u00f3gico o un formalismo. Tampoco se debe tratar de entender las contradicciones y el movimiento de sus estados internos como una serie (sucesi\u00f3n) formal anal\u00edtica. Esta sustancia simple no es abstracta, sino concreta. Es una totalidad en movimiento, seg\u00fan sus l\u00edmites y contradicciones, cuyo desenvolvimiento se expresa en una unidad dial\u00e9ctica.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">L\u00d3GICA DE LAS M\u00d3NADAS: PRINCIPIO DE CONTRADICCI\u00d3N<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Seg\u00fan el fil\u00f3sofo, en este principio lo que es falso, en un juicio o argumento, consiste en \u201clo que encierra contradicci\u00f3n (en lo que es vinculante entre el sujeto y el predicado), y lo verdadero, lo (es) opuesto o contrario a lo falso.\u201d12 El principio de contradicci\u00f3n es el juicio o proposici\u00f3n l\u00f3gica en que el sujeto no puede contener dos predicados opuestos. Es decir, en que el uno sea la negaci\u00f3n del otro. En este caso s\u00f3lo un predicado le conviene al sujeto. Esta proposici\u00f3n est\u00e1 fundada en una conexi\u00f3n necesaria entre el sujeto y el predicado.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">No hay que confundir este principio con el de identidad, ya que el principio de contradicci\u00f3n se mueve en la diferencia de contrarios. O sea, que su opuesto como una relaci\u00f3n de predicados que expresan contrarios diferentes, implica necesariamente una contradicci\u00f3n l\u00f3gica (y no dial\u00e9ctica).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">PRINCIPIO L\u00d3GICO DE RAZ\u00d3N SUFICIENTE.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Sobre este principio, Leibniz afirma \u201cque ning\u00fan hecho puede ser verdadero y ninguna enunciaci\u00f3n verdadera sin que haya una raz\u00f3n suficiente para que sea as\u00ed y no de otro modo; aunque las m\u00e1s de las veces esas razones no pueden ser conocidas.\u201d13 Este principio establece un fundamento l\u00f3gico en las verdades de las experiencias, o sea, relaci\u00f3n del sujeto con predicados contingentes, y en los fundamentos de los enunciados.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En su disputa con Arnauld, Leibniz afirma que la cuesti\u00f3n del fundamento de una proposici\u00f3n m\u00e1s que en la necesidad debe basarse en si es cierta o es falsa. Y expresa que no es lo mismo la certeza que lo necesario en una proposici\u00f3n. Cuando una proposici\u00f3n es verdadera, por ejemplo, \u201cC\u00e9sar cruz\u00f3 el Rubic\u00f3n\u201d, en este juicio no debe discutirse si la relaci\u00f3n del predicado con el sujeto, para que sea verdadera, debe ser necesaria. Si es cuesti\u00f3n de necesidad, en esta relaci\u00f3n l\u00f3gica debe distinguirse entre lo que es la necesidad absoluta y necesidad \u201cex hypotesis\u201c. Es decir, que para que un acontecimiento contingente se produzca, y que sea la verdad de este hecho, \u00e9ste no se puede producir de la nada, tiene que existir algo que lo produzca. De esta manera el fil\u00f3sofo introduce la experiencia en la l\u00f3gica o la intelecci\u00f3n en lo emp\u00edrico.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">PRINCIPIO L\u00d3GICO DE IDENTIDAD<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Leibniz implica este principio en el de contradicci\u00f3n. Afirma que existen \u201cproposiciones id\u00e9nticas, cuyo opuesto encierra una contradicci\u00f3n expresa.\u201d14 Estas proposiciones id\u00e9nticas son anal\u00edticas, y tienen un uso diferente ya que relacionan a las \u201cideas simples y los principios (l\u00f3gicos)\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">CATEGOR\u00cdAS L\u00d3GICAS Y EL SER<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La m\u00f3nada es un concepto concreto y ontol\u00f3gico, que no es abstracto ni formal. Ella expresa un ser como un contenido interior que refleja en sus percepciones un objeto exterior. Seg\u00fan el principio de esta concepci\u00f3n ontol\u00f3gica, Dios es la m\u00f3nada absoluta e infinita, es la m\u00f3nada de las m\u00f3nadas. Su existencia est\u00e1 relacionada con el principio l\u00f3gico de contradicci\u00f3n. Porque como ser que es posible, es necesario, porque su imposibilidad expresa una contradicci\u00f3n (l\u00f3gica). Y en su entendimiento contiene todos los mundos o seres posibles. En esta serie infinita de continencias, el principio l\u00f3gico de raz\u00f3n suficiente se expresa en el mundo de las posibilidades y un v\u00ednculo (dial\u00e9ctico) de las categor\u00edas filos\u00f3ficas: necesidad y posibilidad. Las otras categor\u00edas son las de lo universal, particular e individual. No es necesario explicar esta relaci\u00f3n puesto que est\u00e1 sobreentendida.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">11. Hegel, Enciclopedia de las Ciencias Filos\u00f3ficas, L\u00f3gica, p\u00e1g. 140.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">12. Leibniz, Tratados Fundamentales, Monadolog\u00eda, p\u00e1g. 101.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">13. Ib\u00eddem, p\u00e1g. 101.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">14. Leibniz, Tratados Fundamentales, Monadolog\u00eda, p\u00e1g. 102.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En este argumento, el an\u00e1lisis filos\u00f3fico traspasa totalmente los linderos l\u00f3gicos para entrar en las formas dial\u00e9cticas. En primer lugar, el principio dial\u00e9ctico de contradicci\u00f3n (unidad y lucha de contrarios) no podr\u00eda reducirse al principio l\u00f3gico de identidad porque se eliminar\u00edan los elementos de la diferencia y la contradicci\u00f3n como un opuesto. El principio de raz\u00f3n suficiente no podr\u00eda reducirse a juicios de identidad o anal\u00edticos, puesto que son principios de la experiencia. Y los juicios de experiencia no son anal\u00edticos sino sint\u00e9ticos. Leibniz fue muy claro en distinguir las verdades de raz\u00f3n y las verdades de hecho. Sin embargo, establece un nexo extr\u00ednseco entre las ideas del entendimiento y el elemento emp\u00edrico de los hechos. Al respecto afirma que aunque no exista una influencia entre el alma y el cuerpo, las ideas siempre tienen su correspondiente est\u00edmulo sensible sin que esta relaci\u00f3n sea necesaria.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Seg\u00fan la afirmaci\u00f3n de Hegel de que la m\u00f3nada como concepto tiene plenitud, y en cuanto que objeto representado, es una totalidad, entonces ella es una totalidad tanto en la forma como en el contenido. Pero esta sustancia en su ser interior es una individualidad, por lo que es una unidad con lo universal (que est\u00e1 dada como un universal) y la individualidad (que est\u00e1 dada como la existencia singular de la sustancia).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Esta unidad es contradictoria. En primer t\u00e9rmino, la m\u00f3nada tiene la percepci\u00f3n interior de los objetos materiales (que s\u00f3lo existen en la exterioridad) que los expresa como una totalidad que refleja de cierto modo lo universal de la realidad. En segundo t\u00e9rmino, por su naturaleza finita y su relaci\u00f3n particular como un mundo interno cerrado, se hace individual y diferente de otras sustancias. Adem\u00e1s, en cuanto a su esencia envuelve la necesidad, pero en tanto a su existencia supone lo contingente. Por lo que una m\u00f3nada actual es la unidad que envuelve una multiplicidad. Luego como sustancia unitaria contiene en s\u00ed misma (en su ser), la necesidad y lo contingente, aunque ambos sean opuestos y diferentes. En ella, como concepto completo, el movimiento l\u00f3gico y el ontol\u00f3gico coinciden. En esta relaci\u00f3n el movimiento l\u00f3gico se determina como el desenvolvimiento de la idea y del objeto lo mismo que el ontol\u00f3gico. Seg\u00fan este punto de vista el \u201cconcepto completo\u201d en cuanto que sea una proposici\u00f3n no puede expresarse de modo anal\u00edtico, es decir, que lo dial\u00e9ctico no puede reducirse a lo puramente l\u00f3gico.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">INNATISMO L\u00d3GICO Y ONTOL\u00d3GICO<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Afirma Leibniz que debemos \u201cconsiderar como innatas todas aquellas verdades susceptibles de ser derivadas de conocimientos originariamente innatos porque el esp\u00edritu los saca de su mismo fondo (interioridad).\u201d15 En esta afirmaci\u00f3n el argumento es evidente: una idea innata no puede proceder de una confusa, sino de un \u201cconocimiento originariamente innato\u201d. O sea, que el esp\u00edritu al contemplarse a s\u00ed mismo, por un acto de reflexi\u00f3n (acto de pensar en s\u00ed mismo o en las ideas) sobre s\u00ed o de auto-atenci\u00f3n, encuentra en su fondo (interioridad) su propio conocimiento, que es su yo. La auto-atenci\u00f3n (introspecci\u00f3n: acto interior que se dirige y concentra en el sujeto consciente, contemplativo y pensante) de este yo en s\u00ed mismo, en cuanto que es una unidad, simplicidad, composici\u00f3n, etc., y estas ideas intelectuales que penetran el pensamiento, son la condici\u00f3n de las verdades necesarias, y su origen est\u00e1 en el entendimiento. El innatismo l\u00f3gico se refiere a ciertas ideas que penetran y se manifiestan en el pensamiento y que se encuentran en la interioridad del esp\u00edritu.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El innatismo ontol\u00f3gico tiene otra direcci\u00f3n y secuencia diferente; podemos comprenderlo como la idea real, ontol\u00f3gica o sustancia simple, que en su fondo envuelve lo es a priori y a posteriori. En este sentido el fil\u00f3sofo expresa que la m\u00f3nada encerrada en s\u00ed misma contiene lo necesario y lo contingente, ya que nada que sea exterior puede influir sobre ella. Y si esa sustancia contiene la totalidad, entonces se confina (cierra) en s\u00ed misma. En este argumento retornamos al mismo punto de no confundir lo l\u00f3gico con lo ontol\u00f3gico. (Esta confusi\u00f3n de esferas filos\u00f3ficas es innecesaria, porque lo dial\u00e9ctico no puede reducirse a lo puramente anal\u00edtico o l\u00f3gico).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">15. Leibniz, Nuevo Tratado sobre el Entendimiento Humano. Tomo I, traducci\u00f3n del franc\u00e9s por Eduardo Ovejeiro y Maury. Editorial Aguilar, p\u00e1g, 80. Argentina, 1970.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">BIBLIOGRAF\u00cdA<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Leibniz, Tratados Fundamentales, Monadolog\u00eda. Editorial Losada S.A., traducci\u00f3n del Franc\u00e9s por Vicente P. Quintero. Buenos Aires, 1939.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Leibniz, Discurso de Metaf\u00edsica. Editorial Aguilar, traducci\u00f3n del franc\u00e9s por Alfonso Pi\u00f1an. Quinta edici\u00f3n, Argentina, 1972.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Leibniz, Sistema Nuevo de la Naturaleza. Editorial Aguilar, traducci\u00f3n del franc\u00e9s por Enrique Pareja, Segunda edici\u00f3n. Argentina, 1959.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Leibniz, Correspondencia con Arnauld. Editorial Losada S. A., traducci\u00f3n del franc\u00e9s por Vicente P. Quintero. Buenos Aires, 1946.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hegel, Enciclopedia de las Ciencias Filos\u00f3ficas. Editor Juan Pablo, traductor Eduardo Ovejero. M\u00e9xico, D. F. 1974.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Leibniz, Nuevo Tratado sobre el Entendimiento Humano. Editorial Aguilar, traductor Eduardo Ovejero, Argentina, 1970.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">LA MATERIA<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La filosof\u00eda moderna, que se inici\u00f3 con Bacon y Descartes, rompi\u00f3 con la idea tradicional aristot\u00e9lica de que los individuos existentes en el mundo natural tienen en su ser la unidad de lo universal y lo individual. Esta concepci\u00f3n implicaba que los entes naturales estaban constituidos por la unidad de lo sensible y lo racional, Y as\u00ed considerados, significaba que pose\u00edan en s\u00ed una sustancia. Al respecto, Arist\u00f3teles afirma que toda \u201csustancia se nos parece como un individuo. Y esto es indiscutiblemente verdadero en caso de la sustancia primera. Lo que significa o indica (que) es un uno indivisible\u2026La sustancia segunda no es una y singular, como lo es la\u2026primaria; predicamos los t\u00e9rminos \u2018animal\u2019, \u2018hombre\u2019, no de una sola, sino de muchas.\u201d<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Para este fil\u00f3sofo, la sustancia est\u00e1 contenida en el individuo, la especie y el g\u00e9nero. Y su grado de progresi\u00f3n sustancial va del ente individual al gen\u00e9rico. Por lo tanto, los entes naturales poseen en su ser la sustancialidad. Ella a su vez contiene la esencia, y es el fundamento de los accidentes del ente individual. En el pensamiento medieval la ontolog\u00eda aristot\u00e9lica se consider\u00f3 como el fundamento de la ciencia, en tanto que metaf\u00edsica y de las filosof\u00edas emp\u00edricas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por la \u00edndole de esta doctrina, en su ontolog\u00eda se expresa la unidad del principio divino (el motor inm\u00f3vil, forma y acto puros) y la materia; y en su teor\u00eda del conocimiento, la unidad de lo sensible y lo inteligible.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El aristotelismo, por sus avanzadas concepciones filos\u00f3ficas, domin\u00f3 tanto la ontolog\u00eda como la teor\u00eda del conocimiento del per\u00edodo medieval y renacentista (de la Civilizaci\u00f3n Occidental). Sin embargo, los grandes descubrimientos y progresos de las ciencias, las industrias y tecnolog\u00edas de la nueva \u00e9poca promov\u00edan, de modo inevitable, una revisi\u00f3n y superaci\u00f3n de los modos tradicionales del pensar, ya que \u00e9stos no se adecuaban a dichos cambios. La burgues\u00eda que se fortalec\u00eda econ\u00f3mica y socialmente, y las grandes revoluciones cient\u00edficas de Cop\u00e9rnico y Galileo exig\u00edan una revoluci\u00f3n filos\u00f3fica progresista que superara el obsoleto pensamiento tradicional.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Arist\u00f3teles hab\u00eda dominado por m\u00e1s de cuatro siglos el pensamiento cient\u00edfico y filos\u00f3fico de Europa. Sin embargo, en la Modernidad, la F\u00edsica de este fil\u00f3sofo fue golpeada de modo letal por la ciencia experimental de Galileo, y lo mismo ocurri\u00f3 con las doctrinas de los conocimientos naturales o emp\u00edricos medievales.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Bacon crea y fundamenta una nueva direcci\u00f3n filos\u00f3fica que se fundamenta en los principios de las ciencias basadas en las observaciones y experimentos adecuados seg\u00fan los requerimientos cient\u00edficos de las hip\u00f3tesis. S\u00f3lo reconoce como fuente del conocimiento verdadero a los elementos cognoscitivos de la experiencia cient\u00edfica. Y de la raz\u00f3n (se refiere a la intelecci\u00f3n), s\u00f3lo acepta la inducci\u00f3n l\u00f3gica en su sentido y significado emp\u00edrico-cient\u00edfico. Arist\u00f3teles tambi\u00e9n le hab\u00eda asignado un papel importante a la inducci\u00f3n en su doctrina l\u00f3gica del conocimiento, pero dentro de un marco metaf\u00edsico. Este fil\u00f3sofo en el fondo expresaba el af\u00e1n e ideal del esp\u00edritu griego de elevar a la ciencia al nivel lo universal. Sin embargo, Los escol\u00e1sticos, de acuerdo a los modos de pensar de la ciencia medieval, hab\u00edan separado de modo especulativo los elementos emp\u00edricos y positivos del aristotelismo. Para Descartes, los escol\u00e1sticos hab\u00edan esterilizado lo creativo y cient\u00edfico de esta doctrina del conocimiento. Por esta raz\u00f3n epistemol\u00f3gica, ya no se trataba de perfeccionar y actualizar a ese sistema filos\u00f3fico, sino de rechazar ese modelo de pensamiento y crear novedosas concepciones filos\u00f3ficas que armonizaran con las exigencias del esp\u00edritu de la nueva \u00e9poca de los cambios hist\u00f3ricos, desarrollo de las industrias y comercio y las revolucionarias ciencias naturales que se gestaban y crec\u00edan de modo inusitado.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Descartes ya hab\u00eda se\u00f1alado que la funci\u00f3n positiva y \u00fanica del silogismo consiste en demostrar verdades conocidas. Por tal raz\u00f3n trataba de demostrar que su \u201cYo pienso, luego, soy\u201d, no es un silogismo, sino una verdad inmediata (es decir, una intuici\u00f3n intelectiva del juicio). El fil\u00f3sofo procuraba expresar que no se trataba del esquema de un silogismo. [Explicado en un sentido actual, este esquema estar\u00eda constituido por una tesis (afirmativa o positiva), una mediaci\u00f3n y una conclusi\u00f3n].<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Bacon rechaza, en sus investigaciones y reflexiones filos\u00f3ficas, la doctrina de la unidad sensible-inteligible por su car\u00e1cter metaf\u00edsico. Seg\u00fan este fil\u00f3sofo, la funci\u00f3n operativa del pensamiento en el proceso de conocimiento debe ser la inducci\u00f3n l\u00f3gica; es decir, generalizar los datos emp\u00edricos, sin que esas generalizaciones traspasaran la esfera de la experiencia y sin que trasciendan el mundo f\u00edsico. De este modo es el creador del materialismo empirista.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La nueva filosof\u00eda deb\u00eda separar lo sensible de lo intelectivo (en el sentido de la epistemolog\u00eda escol\u00e1stica) y rechazar el modelo de la vieja metaf\u00edsica de Arist\u00f3teles. No exist\u00eda la manera de mantener la unidad de lo sensible y lo racional, ya que la nueva ciencia del siglo XVII ten\u00eda como fundamento del pensamiento cient\u00edfico el detalle (particularidades) de las cosas y objetos de estudio, en decir, el conocimiento concreto de los fen\u00f3menos y procesos reales. La nueva ciencia renunciaba a la metaf\u00edsica del dominio de la totalidad (universalidad), seg\u00fan la doctrina de la unidad aristot\u00e9lica de la sustancia. La superaci\u00f3n de esa vieja metaf\u00edsica consist\u00eda en rechazar la unidad (abstracta o especulativa) y aceptar solamente uno de sus extremos. Bacon se ubica en lo sensible; y Descartes, en la intelecci\u00f3n, es decir, en la raz\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La nueva ciencia del siglo XVII, adem\u00e1s de la F\u00edsica (m\u00e1s que nada la Mec\u00e1nica), tambi\u00e9n exig\u00eda el desarrollo de las matem\u00e1ticas. En ese per\u00edodo de enormes revoluciones cient\u00edficas, tanto la F\u00edsica como las matem\u00e1ticas experimentaron un gigantesco progreso, tan igual como en la ciencia griega. En cuanto a la F\u00edsica misma, \u00e9sta hab\u00eda unido la experiencia con las matem\u00e1ticas. Y la experimentaci\u00f3n encontr\u00f3 su raz\u00f3n epistemol\u00f3gica en el elemento matem\u00e1tico. \u00c9ste elev\u00f3 el conocimiento emp\u00edrico al nivel universal de las leyes f\u00edsicas, y a su vez el elemento universal s\u00f3lo se expresa en la intelecci\u00f3n, en lo racional. De este modo el saber cient\u00edfico se separa de la escol\u00e1stica en que el silogismo-metaf\u00edsico carec\u00eda del elemento matem\u00e1tico porque le era imposible absolverlo seg\u00fan la naturaleza epistemol\u00f3gica de su saber expositivo. Descartes se propuso unir el an\u00e1lisis de la l\u00f3gica (que deber\u00eda denominarse formal o cl\u00e1sica) de Arist\u00f3teles con los principios matem\u00e1ticos. Consider\u00f3 que dicho an\u00e1lisis es lo \u00fanico que queda intacto (positivo y eficiente) y lo dem\u00e1s se abandona por defectuoso e inadecuado en cuanto al avance y progreso de las investigaciones y reflexiones filos\u00f3ficas y cient\u00edficas. La metaf\u00edsica de Descartes apuntar hacia lo concreto y al detalle, tal como la F\u00edsica y las matem\u00e1ticas hacen de sus objetos, pero su fundamento es lo universal como uno de los principios de la ciencia. Si Bacon se conduce al extremo de lo particular-sensible, aqu\u00e9l se dirige al extremo de lo universal-intelectivo, pero el eje de ambas direcciones metaf\u00edsicas es lo concreto, el detalle, tal como lo establecen las matem\u00e1ticas y la nueva ciencia de Galileo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Sin embargo, en esas posturas filos\u00f3ficas ya se manifestaba el car\u00e1cter y proyecci\u00f3n unilateral y radical del empirismo y el racionalismo. Este unilateralismo filos\u00f3fico se revela en que en Bacon el conocimiento, que se basa en el detalle y lo concreto, tiene como fuente la experiencia. El rechazo que la nueva metaf\u00edsica hac\u00eda de Arist\u00f3teles, se expresa en que \u00e9ste un\u00eda la l\u00f3gica y la experiencia, de modo necesario, a los primeros principios y a las causas finales de la doctrina aristot\u00e9lica del conocimiento. Por lo tanto, no hac\u00eda de la l\u00f3gica y de la experiencia una doctrina de lo concreto y lo particular. En la pr\u00e1ctica esta metaf\u00edsica adolec\u00eda de defectos de abstracci\u00f3n, es decir, era m\u00e1s que nada especulativa, y as\u00ed se afirmaba en las ciencias emp\u00edricas. Lo que significa que la filosof\u00eda griega, a pesar de ser la creadora de la ciencia, no realiza su objeto en lo concreto, sino en la contemplaci\u00f3n especulativa. Con Galileo, Bacon y Descartes las ciencias naturales, la metaf\u00edsica y la dial\u00e9ctica adquieren un giro revolucionario.<\/p>\n<\/div><\/div><style type=\"text\/css\">.fusion-body .fusion-builder-column-0{width:75% !important;margin-top : 0px;margin-bottom : 0px;}.fusion-builder-column-0 > .fusion-column-wrapper {padding-top : 0px !important;padding-right : 0px !important;margin-right : 2.56%;padding-bottom : 0px !important;padding-left : 0px !important;margin-left : 2.56%;}@media only screen and (max-width:800px) {.fusion-body .fusion-builder-column-0{width:100% !important;}.fusion-builder-column-0 > .fusion-column-wrapper {margin-right : 1.92%;margin-left : 1.92%;}}@media only screen and (max-width:640px) {.fusion-body .fusion-builder-column-0{width:100% !important;}.fusion-builder-column-0 > .fusion-column-wrapper {margin-right : 1.92%;margin-left : 1.92%;}}<\/style><\/div><div class=\"fusion-layout-column fusion_builder_column fusion-builder-column-1 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fusion-text-3\"><p style=\"text-align: justify;\">Descartes establece como el punto concreto de la investigaci\u00f3n y reflexi\u00f3n filos\u00f3ficas, el \u201cYo pienso\u201d, que se convierte en un principio concreto e inmediato, al margen de toda mediaci\u00f3n de juicios que derive en un silogismo. De este principio deduce su propia sustancia (del alma), la de la Naturaleza y la de Dios. Las dos primeras son finitas, que denomina: res cogitans y res extensa. En cada sustancia tanto del Yo pensante (alma) como la de la materia (Naturaleza) lo universal se particulariza y confina en una entidad concreta que se define y expresa en una identidad absoluta, elimin\u00e1ndose todo v\u00ednculo interno o externo entre esas entidades. Por lo tanto, en esa ontolog\u00eda la experiencia sensible queda eliminada del contexto epistemol\u00f3gico. As\u00ed, pues, este fil\u00f3sofo es el creador de la metaf\u00edsica racionalista que se funda en la raz\u00f3n (intelecci\u00f3n).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En consecuencia, esta concepci\u00f3n deriva en un dualismo filos\u00f3fico porque concibe, que la materia es una sustancia de igual modo que el Yo pensante. El idealismo se manifiesta en tanto que el fil\u00f3sofo afirma que el Yo (el alma es res cogitans) es el centro de la investigaci\u00f3n y reflexi\u00f3n filos\u00f3ficas, y no tiene conexi\u00f3n con el mundo material; y el materialismo, cuando considera que los fen\u00f3menos y procesos materiales son manifestaciones de la res extensa no tienen relaci\u00f3n con las percepciones e ideas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Esta concepci\u00f3n concuerda con la nueva F\u00edsica (de aquel per\u00edodo y que actualmente se denomina cl\u00e1sica) establece que la Naturaleza en sus procesos y fen\u00f3menos procede con sus propias leyes. Por tal raz\u00f3n, y no ser\u00eda extra\u00f1o que se la concibiera como un ser independiente y poseer una existencia concreta; y, por lo tanto, una sustancia. Esta concepci\u00f3n ontol\u00f3gica es muy diferente a la de Arist\u00f3teles.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Para este fil\u00f3sofo todos los individuos naturales contienen en s\u00ed una sustancia en cuanto que son sujetos de accidentes. Lo contrario de esta ontolog\u00eda es que para Descartes, todos los individuos naturales son accidentes de una sola sustancia que es la \u201cres extensa\u201d (la materia). Por lo que en esta doctrina se postula la teor\u00eda filos\u00f3fica de una materia universal, \u00fanica, en que todos sus modos particulares no son sustancias, y menos a\u00fan los cuerpos individuales. Pero como en esta epistemolog\u00eda domina la evidencia (matem\u00e1tica), su concepci\u00f3n es puramente mec\u00e1nica, es decir, que los principios de la mec\u00e1nica de la nueva F\u00edsica (que est\u00e1 en desarrollo en los tiempos del fil\u00f3sofo) se constituyen en la forma general de la materia.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La ley fundamental de la materia y de la Naturaleza es el principio de la cantidad de movimiento (una de las leyes del movimiento que posteriormente formular\u00e1 Newton). Por consiguiente, el movimiento es constante en la materia, por lo que el movimiento en el universo no aumenta ni disminuye (pero su constancia depende de la Voluntad Divina). Como la materia es finita, entonces la cantidad de movimiento tambi\u00e9n lo es, aunque se conserve.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En consecuencia, la materia por su colosal magnitud necesita de un primer impulso (que es ejecutado por Dios) para que ponga en movimiento el universo. Y Dios es causa de ese impulso inicial. De este modo la Naturaleza se mueve constantemente de acuerdo al principio de la inercia formulado por Galileo, en la que el movimiento de un cuerpo se inicia o se elimina por la acci\u00f3n de una fuerza f\u00edsica exterior.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Descartes al expresar en su metaf\u00edsica la esencia mec\u00e1nica de la nueva F\u00edsica funda el materialismo mecanicista moderno. Y el puntal de ese materialismo es el principio es la sustancia extensa y la cantidad de movimiento del universo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">TEORIA DEL CONOCIMIENTO DE DESCARTES<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La epistemolog\u00eda de cartesiana se delinea en sus rasgos esenciales en el \u201cDiscurso del m\u00e9todo\u201d. En esta breve obra (joya de la literatura filos\u00f3fica, sienta las bases de una nueva metodolog\u00eda y se bosqueja una novedosa metaf\u00edsica) expresa que s\u00f3lo aceptar\u00e1 como verdaderas aquellas ideas que sean evidentes, es decir claras y distintas. En consecuencia, la evidencia se constituye en el fundamento del criterio de la verdad. Adem\u00e1s, en la investigaci\u00f3n y b\u00fasqueda de nuevos conocimientos se aplica el an\u00e1lisis (l\u00f3gico) en los complejos y desconocidos objetos o problemas, tratando de encontrar las ideas constitutivas que se expresan de modo simple o evidente. Estos son los elementos de forman el verdadero conocimiento. Luego, por un reconocimiento exacto de las partes se reconstruye (de modo sint\u00e9tico) la idea (completa) del objeto. Por lo tanto, el proceso del conocimiento cient\u00edfico se resume en el movimiento de an\u00e1lisis-evidencia-s\u00edntesis. Bastaba esa relaci\u00f3n racional de estos elementos epistemol\u00f3gicos, para constituir el fundamento del m\u00e9todo y el criterio de la verdad. Las reglas metodol\u00f3gicas est\u00e1n integradas conceptualmente en el an\u00e1lisis, la evidencia y la s\u00edntesis (el reconocimiento de las partes es previo a esta \u00faltima). Anteriormente se ha expresado en esta investigaci\u00f3n que Descartes une los procedimientos (conceptuales) de las matem\u00e1ticas con la l\u00f3gica (formal, que es la de Arist\u00f3teles que se distingue actualmente de las l\u00f3gicas matem\u00e1tica y simb\u00f3lica).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En relaci\u00f3n al valor epistemol\u00f3gico de la experiencia en los actos cognoscitivos de la observaci\u00f3n y del experimento, s\u00f3lo se acepta en tanto no contradiga el principio de la evidencia, que considera que es el criterio de la verdad.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Tambi\u00e9n dicho m\u00e9todo tiene como puntal o direcci\u00f3n objetiva el detalle (particularidades), por lo que las ideas simples o evidentes muestran un objeto concreto.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En consecuencia, la intuici\u00f3n intelectual se dirige a los elementos o partes simples del objeto. El intuicionismo cartesiano apunta contra las esterilidades y vicios del silogismo, y los argumentos especulativos del saber de la escol\u00e1stica. Los elementos simples y evidentes de por s\u00ed, son elementos concretos y no abstractos ni especulativos. Tambi\u00e9n para Bacon la experiencia (que para este fil\u00f3sofo procede del m\u00e9todo experimental) apunta hacia lo concreto, las propiedades y peculiaridades del objeto.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Las verdades evidentes son directas y concretas en la captaci\u00f3n cognoscitiva del objeto. Las ideas simples son las fuentes y elementos de los nuevos conocimientos, porque establecen una relaci\u00f3n directa entre el pensamiento y el objeto, que no es creado por la abstracci\u00f3n ni la especulaci\u00f3n. De estos vicios y defectos cognoscitivos pecaba la teor\u00eda del conocimiento de los escol\u00e1sticos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ya en Spinoza el sentido y significado de la realidad adquieren una mayor fuerza y expresi\u00f3n epistemol\u00f3gica. Para este fil\u00f3sofo la \u201csustancia\u201d tiene esa naturaleza concreta y de igual modo las ideas simples. En consecuencia, el racionalismo trata de concebir el conocimiento como la manifestaci\u00f3n de la verdad. (Sin embargo, la sola evidencia como expresi\u00f3n del m\u00e9todo filos\u00f3fico limitaba el alcance y logro de nuevos conocimientos).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Tiene validez y significaci\u00f3n epistemol\u00f3gica la cr\u00edtica Hegel cuando afirmaba que la metaf\u00edsica moderna se basa en los principios l\u00f3gicos del juicio, y que al no trascender sus l\u00edmites cognoscitivos, ya sea de la experiencia o la intelecci\u00f3n, no se pod\u00eda realizar en la dial\u00e9ctica. O sea, que esos l\u00edmites y defectos consisten en encerrar el pensamiento en el marco limitado del juicio. Y en \u00e9ste, el empirismo se despliega y se mueve en el campo de la experiencia sensible; y en el racionalismo, en la intuici\u00f3n intelectual del juicio (criterio de la evidencia).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En Spinoza, el materialismo mecanicista supera el dualismo cartesiano de las dos sustancias, proyect\u00e1ndose plenamente en el monismo. Para este fil\u00f3sofo s\u00f3lo existe una sustancia, que es un ser concreto, que se expresa en infinitas atributos, que son g\u00e9neros (formas ontol\u00f3gicas particulares del ser que existe en s\u00ed mismo). Sin embargo, en nuestro mundo real se objetivan s\u00f3lo dos atributos de la sustancia \u00fanica: la \u201cres extensa\u201d (materia) y la \u201cres cogitans\u201d (esp\u00edritu). Por lo tanto, en el mundo de nuestras afecciones y cogniciones s\u00f3lo podemos conocer estos dos atributos. \u00c9stos son formas concretas de la sustancia, y en nuestra constituci\u00f3n ontol\u00f3gica \u00e9stas se manifiestan tanto en el alma como en los cuerpos materiales.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La sustancia s\u00f3lo tiene una \u00fanica y misma esencia; y los atributos son sus formas gen\u00e9ricas, por lo que todos contienen la misma esencia. La sustancia al expresarse como materia o esp\u00edritu, se manifiesta en su propia esencia. Entonces tanto la materia como el esp\u00edritu son id\u00e9nticos a aqu\u00e9lla, pero existen independientemente entre s\u00ed en cuanto a su constituci\u00f3n gen\u00e9rica. De este modo la sustancia es esp\u00edritu y es materia simult\u00e1neamente, por lo que \u00e9stos s\u00f3lo tienen un orden y conexi\u00f3n en sus infinitas afecciones. Lo que significa que el orden y conexi\u00f3n de las ideas del pensamiento es el mismo que el orden y conexi\u00f3n de los cuerpos (de la materia).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Para Spinoza La sustancia es la Naturaleza (misma), y, por lo tanto, es un ente concret\u00edsimo, y el pensamiento es tan natural como la materia y sigue las leyes objetivas de la Naturaleza. El pensamiento y la materia tienen el mismo fundamento ontol\u00f3gico.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En consecuencia, en la sustancia no existe lo sobrenatural porque es causa de s\u00ed misma (determinismo ontol\u00f3gico). Y todas las afecciones de los atributos siguen el mismo el orden y conexi\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Seg\u00fan esta concepci\u00f3n, la materia, como constituci\u00f3n infinita de los cuerpos naturales, est\u00e1 sujeta a un proceso causal y necesario. El pensamiento como reflejo objetivo de las modificaciones de la sustancia, refleja las leyes de la Naturaleza. Por lo tanto, en el pensamiento se expresa de manera absoluta la causalidad y la necesidad. Y este es el materialismo del fil\u00f3sofo, en que el mecanicismo alcanza su m\u00e1s alta expresi\u00f3n ontol\u00f3gica.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Con relaci\u00f3n a la energ\u00eda que en aquel per\u00edodo se denominaba \u201cfuerza viva\u201d, Descartes y Spinoza la rechazan. El primero considera a la \u201cfuerza viva\u201d como una idea confusa y, por lo tanto, la elimina de su F\u00edsica. El segundo la ignora en su cosmolog\u00eda, en que s\u00f3lo considera con validez cient\u00edfica la cantidad de movimiento (una de las leyes del movimiento f\u00edsico) y las fuerzas mec\u00e1nicas del universo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Como consecuencia del riguroso mecanismo, tanto Descartes como Spinoza consideran a la materia, y lo mismo al pensamiento o esp\u00edritu, como una sustancia absolutamente cuantitativa, sin cualidad alguna.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">LA CR\u00cdTICA DE LEIBNIZ AL MATERIALISMO MECANICISTA<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En esta investigaci\u00f3n e interpretaci\u00f3n se ha afirmado que la categor\u00eda filos\u00f3fica de sustancia formulada y aplicada por Arist\u00f3teles, era inadecuada y defectuosa para interpretar los conceptos fundamentales de la ciencia del siglo XVII. Lo cual implicaba que las categor\u00edas de \u201cforma\u201d y \u201cmateria\u201d, \u201cacto\u201d y \u201cpotencia\u201d carec\u00edan de validez en la explicaci\u00f3n cient\u00edfica de los datos de la observaci\u00f3n y las experiencias experimentales de los hechos. Para este fil\u00f3sofo, la sustancia es la unidad de la materia y la forma, adem\u00e1s de contener la esencia de la cosa, y tambi\u00e9n las cualidades del ser. En los objetos naturales dominan lo cualitativo sobre lo cuantitativo. La determinaci\u00f3n de la esencia se considera prioritariamente cualitativa. La materia como un ser pasivo era un objeto dominada por la forma. Y como no es un ser activo, se constitu\u00eda en el material en que \u00e9sta se realiza. Descartes en sus concepciones mecanicistas descarta esa metaf\u00edsica.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Leibniz, en su primer momento filos\u00f3fico, trata de restaurar las categor\u00edas de las \u201cformas\u201d, seg\u00fan su significado escol\u00e1stico. Y as\u00ed afirma en su \u201cDiscurso de la metaf\u00edsica\u201d que \u201clas formas\u2026 son tan necesarias en las metaf\u00edsica\u201d. Y en su ontolog\u00eda restablece las cualidades en la Naturaleza.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En su cr\u00edtica al mecanicismo, Leibniz objeta el principio f\u00edsico de la \u201ccantidad de movimiento\u201d y la concepci\u00f3n de materia como sustancia extensa. Como resultado de ese an\u00e1lisis cr\u00edtico niega que el principio de \u201ccantidad de movimiento\u201d sea el fundamento de la ciencia F\u00edsica y del movimiento de la materia. Esta afirmaci\u00f3n se sustenta en un experimento que realizara sobre la ca\u00edda de cuerpos, y en que trata de demostrar que la cantidad de movimiento no es equivalente cuando los cuerpos tienen pesos y alturas diferentes y hayan necesitado igual trabajo mec\u00e1nico para colocarlas a sus alturas respectivas. Tambi\u00e9n expresa que en este experimento (que Galileo demostr\u00f3 en sus pruebas cient\u00edficas) que la velocidad en la ca\u00edda de uno de los cuerpos es el doble cuando la distancia recorrida es cuatro veces mayor que la otra.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Sobre este problema de F\u00edsica es importante se\u00f1alar que Galileo expres\u00f3 su ley de la ca\u00edda de los cuerpos en la f\u00f3rmula h= \u00bd gt2, en que \u201ch\u201d es la distancia de la altura que el cuerpo recorre en su ca\u00edda, \u201cg\u201d es la aceleraci\u00f3n gravitacional (de la Tierra) y \u201ct\u201d es el tiempo de ca\u00edda del cuerpo. En un movimiento acelerado la velocidad es igual a la aceleraci\u00f3n por el tiempo, o sea, que v=at, en que v es la velocidad, a es la aceleraci\u00f3n y t es el tiempo. Con estos datos es f\u00e1cil reconocer el acierto de Galileo a que se refiere Leibniz en la siguiente relaci\u00f3n o raz\u00f3n matem\u00e1tica: V1\/V2=[g(8)1\/2\/g)1\/2]\/[g(2)1\/2\/g)]=2. Entonces la cantidad del cuerpo que tiene una altura cuatro (4) veces mayor y un peso (se refiere a la masa) cuatro veces menor que el otro cuerpo es la misma cantidad del otro cuerpo, aunque hayan necesitado la misma cantidad de trabajo para subirlos a sus respectivas alturas. Estableciendo la relaci\u00f3n de la cantidad de movimiento de los dos cuerpos tenemos el siguiente resultado: (M1V1)\/(M2V2)=[1xg(8)1\/2\/g]\/[4xg(2)1\/2\/g]=1\/2.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Leibniz trata de demostrar en ese experimento que la cantidad de movimiento de los dos cuerpos que han necesitado la misma cantidad de trabajo, no es la misma. Expresa que lo que permanece constante en ese experimento es la cantidad de trabajo (energ\u00eda). Se debe se\u00f1alar que la cantidad de movimiento tiene su expresi\u00f3n matem\u00e1tica en la expresi\u00f3n f\u00edsica \u201cMV\u201d, y que para Descartes ese principio f\u00edsico se adec\u00faa a su modelo geom\u00e9trico. El concepto f\u00edsico de fuerza viva (energ\u00eda) lo descart\u00f3 porque para \u00e9l era una \u201cidea confusa\u201d. (Sin embargo, posteriormente Newton formul\u00f3 matem\u00e1ticamente que el trabajo mec\u00e1nico es equivalente a la energ\u00eda y que se expresas en las f\u00f3rmulas T(trabajo)=F(fuerza)xD(distancia o desplazamiento); E(energ\u00eda)=(1\/2)mv2, por lo que T=E). En consecuencia, en la Mec\u00e1nica cartesiana no hay lugar para la fuerza viva, todos los suceso f\u00edsicos se estructuran en un sistema geom\u00e9trico; y en ella no existen energ\u00edas ni tensiones. Lo significativo en el an\u00e1lisis matem\u00e1tico del experimento de Leibniz es que establece la cantidad de fuerza (energ\u00eda) como una constante en los fen\u00f3menos f\u00edsicos o desplazamientos mec\u00e1nicos y no a la cantidad de movimiento de los cuerpos, en que \u00e9sta puede var\u00eda, pero lo se conserva es la cantidad de energ\u00eda. Por lo tanto, para el fil\u00f3sofo aqu\u00e9lla no puede ser fundamento el de los fen\u00f3menos de la \u201cmasa extensa\u201d o de la materia.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Como la energ\u00eda no puede aprehenderse de manera \u201cevidente\u201d, o sea, que no se expresa como un elemento l\u00f3gico en el contexto geom\u00e9trico de los cuerpos en movimiento, Leibniz tiende a concebirla como un elemento metaf\u00edsico que no pertenece a los fen\u00f3menos f\u00edsicos. Si en su experimento descubre que la \u201cfuerza viva\u201d, como \u00e9l la llama, es lo que persiste en los fen\u00f3menos y cambios materiales, entonces considera que el fundamento de la f\u00edsica es la metaf\u00edsica. De aqu\u00ed que afirme \u201cque la sola consideraci\u00f3n de una masa extensa no bastaba y que era preciso adem\u00e1s la noci\u00f3n de fuerza (energ\u00eda), que, aunque pertenece a la metaf\u00edsica, es muy inteligible.\u201d1<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">No es que negara la importancia de las masas o cuerpos extensos como sustancias b\u00e1sicas de los fen\u00f3menos f\u00edsicos, sino que trataba de demostrar que la masa por s\u00ed sola era incapaz de explicar la esencia de los fen\u00f3menos f\u00edsicos; por lo que era necesario a\u00f1adir la categor\u00eda de \u201cfuerza viva\u201d, o sea, el principio de conservaci\u00f3n de la energ\u00eda. Adem\u00e1s, establece por vez primera que las masas extensas est\u00e1n constituidas por centros de energ\u00eda, o como \u00e9l dec\u00eda, \u201cfuerzas vivas\u201d, que \u00e9l denominaba puntos metaf\u00edsicos; de aqu\u00ed que afirmaba que \u201clos principios de la mec\u00e1nica misma, los cuales s\u00f3lo (se pueden) establecer a priori mediante razonamiento metaf\u00edsicos.\u201d2<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Estos razonamientos metaf\u00edsicos comprenden los elementos energ\u00e9ticos, o fuerzas vivas, como puntos metaf\u00edsicos. Adem\u00e1s hay que advertir lo siguiente: es el primer fil\u00f3sofo en exponer la teor\u00eda energ\u00e9tica de la materia. El punto de vista sobre la \u201cfuerza viva\u201d lo expresa del siguiente modo: En primer t\u00e9rmino, en los experimentos que realizara, y de cuyas experiencias y formulaci\u00f3n se exponen en su libro \u201cDiscurso de la Metaf\u00edsica\u201d, concibe la energ\u00eda como el fundamento de los movimientos mec\u00e1nicos de las masas extensas, es decir, como un principio de los fen\u00f3menos f\u00edsicos. Sin embargo, trasciende esa descripci\u00f3n y explicaci\u00f3n cient\u00edficas, derivando hacia una concepci\u00f3n metaf\u00edsica de la materia.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Considera que la energ\u00eda es el elemento constitutivo de los cuerpos o masas extensas. En esta afirmaci\u00f3n se expresa una diferencia radical con la F\u00edsica cartesiana y la de Newton. Este cient\u00edfico formul\u00f3 la relaci\u00f3n f\u00edsico-matem\u00e1tica (aplicando el C\u00e1lculo Infinitesimal) en que expresa que la fuerza es igual a la derivada de la cantidad de movimiento dividida por la deriva del tiempo, sea, F=d(mv)\/dt. Sin embargo, la \u201cmasa\u201d de los cuerpos permanec\u00eda invariable, ya que ninguna experiencia, en aquel per\u00edodo, mostraba un aumento o disminuci\u00f3n de la masa de los cuerpos f\u00edsicos. No fue hasta fines del siglo XIX cuando Lorentz propuso un aumento del tiempo y una contracci\u00f3n del espacio en una part\u00edcula que alcanza una velocidad pr\u00f3xima a la de la luz. Los descubrimientos de la radioactividad por el sabio franc\u00e9s Bequerel y la constante Cu\u00e1ntica de Max Plank, permitieron a Einstein a principios del siglo XX formular matem\u00e1ticamente la relaci\u00f3n entre la energ\u00eda y la masa. Newton, pues, no pudo establecer la uni\u00f3n de la masa y la energ\u00eda en un sola f\u00f3rmula f\u00edsico-matem\u00e1tica. La masa y la energ\u00eda permanecieron hasta Einstein separadas, desvinculadas una de la otra. Con este argumento se trata de explicar por qu\u00e9 raz\u00f3n Leibniz expres\u00f3 de una forma metaf\u00edsica a la energ\u00eda o \u201cfuerza viva\u201d. Este fil\u00f3sofo expresaba que la categor\u00eda de energ\u00eda era inteligible y no era una \u00abidea confusa\u00bb. En su cr\u00edtica al principio de la conservaci\u00f3n la cantidad de movimiento, consider\u00f3 que \u201cDescartes crey\u00f3 que se conservaba en los cuerpos la misma cantidad de movimiento. Se ha demostrado su error; pero yo he explicado que es cierto que se conserva siempre la misma fuerza motriz (energ\u00eda), que \u00e9l hab\u00eda confundido con la cantidad de movimiento. Se conserva no s\u00f3lo la misma cantidad de fuerza motriz, sino la misma cantidad de direcci\u00f3n, cualquiera sea el lado que se tome (proyecte) en el mundo\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Este error de Descartes a que hace referencia Leibniz, se refiere a su demostraci\u00f3n expuesta en su \u201cDiscurso de Metaf\u00edsica\u201d. En este libro expone dos principios fundamentales de los fen\u00f3menos f\u00edsicos del universo, la conservaci\u00f3n de la \u201cfuerza motriz\u201d o energ\u00eda y la conservaci\u00f3n de la cantidad de direcci\u00f3n del movimiento de los cuerpos. Este \u00faltimo principio f\u00edsico, expresa que la inercia total de los cuerpos f\u00edsicos se conserva en el universo. Al respecto, establece una relaci\u00f3n unitaria entre la energ\u00eda (\u201dfuerza motriz\u201d) y la \u201cdirecci\u00f3n del movimiento\u201d o la inercia. Sobre esta relaci\u00f3n es importante se\u00f1alar que existe un estrecho v\u00ednculo entre la inercia y la masa.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Sin embargo, en los tiempos de Leibniz las observaciones y experimentaciones de la f\u00edsica no mostraban que se diera una relaci\u00f3n de cambio entre la energ\u00eda y la masa de los cuerpos. Por esta raz\u00f3n la f\u00edsica de Newton, basada m\u00e1s en la experiencia, prevaleci\u00f3 hasta Einstein, que establece la unidad entre la energ\u00eda y la masa por procedimientos f\u00edsico-matem\u00e1ticos. En Newton la masa y la energ\u00eda no est\u00e1n ligadas en una sola unidad, estos dos principios se proyectan de manera paralela en la explicaci\u00f3n de los fen\u00f3menos f\u00edsicos. Leibniz, pues, es consciente de que al tratar de explicar todos los fen\u00f3menos de la materia tiene que recurrir \u201cpuntos\u201d y \u201crazonamientos metaf\u00edsicos\u201d. En virtud este argumento expresa que \u201ccuando las sustancias corp\u00f3reas est\u00e1n comprimidas todos sus \u00f3rganos juntos no constituyen para nosotros m\u00e1s que puntos f\u00edsicos. As\u00ed, mientras que los puntos f\u00edsicos no son indivisibles m\u00e1s que en apariencia y los puntos matem\u00e1ticos son exactos, pero no son sino modalidades, s\u00f3lo los puntos metaf\u00edsicos o de sustancias constituidas por formas y almas son exactos y reales, sin ellos no habr\u00eda nada real, puesto que sin verdaderas unidades no puede haber multitud.\u201d<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El espacio f\u00edsico s\u00f3lo puede ser explicado por puntos metaf\u00edsicos o energ\u00e9ticos. \u00bfPor qu\u00e9? Ya se ha expresado antes que para el fil\u00f3sofo la \u201cmasa extensa\u201d no puede explicar todos los fen\u00f3menos f\u00edsicos. Pero en esta afirmaci\u00f3n hay un problema de principio que es necesario aclarar. Si para Leibniz es un \u201cerror\u201d, que le reprocha a Descartes, explicar los fen\u00f3menos f\u00edsicos s\u00f3lo, por medio de la conservaci\u00f3n de la \u201ccantidad de movimiento\u201d, y adem\u00e1s aqu\u00e9llos s\u00f3lo pueden explicarse, en lo fundamental, por el principio de la conservaci\u00f3n de la energ\u00eda o \u201cfuerza motriz\u201d y el de la cantidad de direcci\u00f3n, \u00bfc\u00f3mo se explica la energ\u00eda o \u201cfuerza motriz\u201d? Al respecto, se remite a una explicaci\u00f3n, que tiene como base los \u201crazonamientos metaf\u00edsicos\u201d, que para constituyen los fundamentos de la F\u00edsica misma. Para el fil\u00f3sofo La F\u00edsica y la Metaf\u00edsica est\u00e1n estrechamente unidas, y la primera encuentra su fundamentaci\u00f3n en la segunda. Es en estas tesis en que se expresan las objeciones y cr\u00edtica de Leibniz a la ontolog\u00eda de Descartes, Spinoza, los ocasionalistas, Locke y Newton.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La objeci\u00f3n a Descartes que en el terreno de la f\u00edsica se hab\u00eda centrado en la \u201ccantidad de movimiento\u201d y en la cantidad de energ\u00eda o \u201cfuerza motriz\u201d, se traslada al campo de la metaf\u00edsica con la impugnaci\u00f3n que hace de la \u201csustancia extensa\u201d de Descartes y de la sustancia \u00fanica de Spinoza.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Si para Leibniz el fundamento del universo f\u00edsico es la \u201cfuerza motriz\u201d y no la \u201cmasa extensa\u201d y la cantidad de movimiento, entonces los cuerpos f\u00edsicos est\u00e1n constituidos por estos puntos metaf\u00edsicos o energ\u00e9ticos. Esta \u201cfuerza motriz\u201d no se reduce a la extensi\u00f3n, sino que la \u201cmasa extensa\u201d por estar sujeta a la divisi\u00f3n, est\u00e1 constituida por partes. En esta multiplicidad no se manifestar\u00eda lo \u201creal\u201d si la multiplicidad no encontrara su realidad en una unidad. Lo que constituye la \u201cunidad\u201d de la multiplicidad de la \u201csustancia extensa\u201d son los \u201cpuntos metaf\u00edsicos\u201d o la \u201cfuerza motriz\u201d. La multiplicidad se condensa en la unidad y en \u00e9sta encuentra su realidad. Entonces la sustancia no puede ser una mera extensi\u00f3n material porque como tal no tiene partes, ya que no es extensa, o espacial.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hay que se\u00f1alar que para Descartes materia y espacio forman una sola unidad o sustancia y son la misma cosa. Por esta raz\u00f3n Descartes rechaza el vac\u00edo en el universo. Adem\u00e1s de la materia corp\u00f3rea admite una materia sutil que llena el vac\u00edo (semejante a un \u00e9ter material). Tambi\u00e9n es el creador de la teor\u00eda materialista (mecanicista) de la materia. Tanto Pascal como Newton rechazaron esta idea cartesiana. Sin embargo, la teor\u00eda ondulatoria de la luz de Huygens (matem\u00e1tico, f\u00edsico y astr\u00f3nomo holand\u00e9s) mantuvo la hip\u00f3tesis del \u00e9ter. La F\u00edsica actual ha sustituido el t\u00e9rmino \u00e9ter (cosmol\u00f3gico) por el de \u201ccampo\u201d, (de interacci\u00f3n de fuerza y energ\u00eda de las leyes del universo) ya sea electromagn\u00e9tico, gravitatorio, nuclear d\u00e9bil y nuclear fuerte.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Descartes trata, pues, de establecer una unidad ontol\u00f3gica entre materia y espacio. Leibniz somete a cr\u00edtica esta idea cartesiana de la materia extensa y trata de unificar la f\u00edsica con la metaf\u00edsica. En esta concepci\u00f3n lo f\u00edsico se compone de lo metaf\u00edsico (elementos), o sea, que los cuerpos materiales est\u00e1n constituidos de \u201cpuntos metaf\u00edsicos\u201d. Y denomin\u00f3 a la fuerza viva un ente metaf\u00edsico, \u201cpunto\u201d porque la experiencia cient\u00edfica (en el tiempo del fil\u00f3sofo) no establec\u00eda una unidad o identidad entre la masa de los cuerpos y la cantidad de energ\u00eda (puntos de energ\u00eda, o fuerza motriz).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Antes se ha expresado en este texto que en la F\u00edsica de Newton energ\u00eda y masa no forman una unidad o identidad, a pesar de que formulara de modo exacto del concepto f\u00edsico de fuerza. Pero la masa, como se ha se\u00f1alado, permanec\u00eda invariable hasta que el cient\u00edfico Lorentz pens\u00f3 en un aumento de la masa de los cuerpos cuando sus velocidades se aproximaban a la de la luz. Leibniz al establecer la unidad de f\u00edsica con metaf\u00edsica quiso expresar en t\u00e9rminos metaf\u00edsicos esta unidad entre masa extensa y puntos metaf\u00edsicos o energ\u00eda. La masa \u201cextensa\u201d (o la de los cuerpos est\u00e1) constituidas por puntos de energ\u00eda. En la f\u00f3rmula de Einstein (que est\u00e1 expresada en t\u00e9rminos estrictamente cient\u00edficos), la masa de los cuerpos est\u00e1 constituida de energ\u00eda (que se entiende que es la energ\u00eda potencial de la masa misma), pero existe una conversi\u00f3n que es mutua una con respecto a la otra seg\u00fan determinados estados f\u00edsicos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Tambi\u00e9n hay cierta semejanza en la unidad de \u201cmasa extensa\u201d y \u201cpuntos\u201d de energ\u00eda, en la f\u00f3rmula de Einstein. As\u00ed como la doctrina del \u00e1tomo de Dem\u00f3crito y Epicuro fue un anticipo a la moderna teor\u00eda de los \u00e1tomos de la F\u00edsica, as\u00ed mismo la teor\u00eda de la materia de Leibniz lo es para la F\u00edsica actual. Para el fil\u00f3sofo la \u201cmasa extensa\u201d se compone (es una mezcla de elementos) de energ\u00eda; para el cient\u00edfico la masa es energ\u00eda condensada. Ambas teor\u00edas de la materia tienen alg\u00fan parecido, aunque la primera tiene un contenido metaf\u00edsico, y la segunda un contenido f\u00edsico-matem\u00e1tico. Fue la cr\u00edtica (objeci\u00f3n y rechazo) que Leibniz hizo de la \u201csustancia extensa\u201d de Descartes y Spinoza lo que lo indujo a concebir de manera metaf\u00edsica una relaci\u00f3n unitaria entre la masa extensa y la energ\u00eda. Para el fil\u00f3sofo una materia indivisible es pura apariencia, ya que su car\u00e1cter extenso la hace divisible porque la extensi\u00f3n lo es de modo indefinido. Adem\u00e1s, la materia no es una unidad simple porque su naturaleza est\u00e1 constituida de partes implicando una multiplicidad; por lo que no es sustancia, ni tampoco indivisible.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En la cr\u00edtica a la teor\u00eda mec\u00e1nica de la materia (masa corporal=sustancia y corp\u00fasculos= \u00e1tomos), expresa que \u201clos principios generales de la naturaleza corporal y de la mec\u00e1nica misma son m\u00e1s bien metaf\u00edsicos que geom\u00e9tricos y corresponden m\u00e1s bien a algunas formas o naturalezas indivisibles, como causas de las apariencias, que a la masa corporal o extensi\u00f3n\u201d.1<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Tambi\u00e9n afirma que es un error (ontol\u00f3gico) concebir que la \u201cmasa corporal o extensi\u00f3n\u201d sea una unidad simple, ya que esta concepci\u00f3n corresponder\u00eda a una \u201cforma o naturaleza indivisible\u201d o que sea (en s\u00ed misma) un \u201cprincipio metaf\u00edsico\u201d. \u00c9ste no puede pertenecer a la materia corporal porque aunque se la conciba como un \u201cpunto f\u00edsico\u201d, es una apariencia dado que en su naturaleza extensa sigue siendo divisible. Y por constituir una multiplicidad de partes \u201ces imposible hallar los principios de una verdadera unidad de la materia sola, o en lo que no es sino pasivo, puesto que en lo pasivo y material se reduce hasta el infinito a un mero mont\u00f3n o colecci\u00f3n de partes.\u201d2<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Si se supone un punto f\u00edsico como un \u00e1tomo material, esto en s\u00ed es una mera apariencia porque este ser material en cuanto a s\u00ed mismo es pasivo (carece de actividad) y divisible hasta el infinito quedando reducido a un \u201cmero mont\u00f3n o colecci\u00f3n de partes\u201d. No se debe afirmar que la materia en s\u00ed misma sea una sustancia extensa porque esta tesis (ontol\u00f3gica) nos llevar\u00eda a concebir una materia sin acci\u00f3n ni actividad, por lo que no tendr\u00eda realidad alguna. Indudablemente que el verdadero ser unitario, los puntos (o elementos) metaf\u00edsicos, es la sustancia verdadera que constituye la base y sustenta a la materia extensa. Esta unidad o sustancia unitaria no tiene una naturaleza de exterioridad, posee una esencia interna, y es la sustancia real de la materia. \u201cS\u00ed no hubiera verdaderas unidades, no habr\u00eda tampoco nada sustancial ni real\u201d.3<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En estos an\u00e1lisis y reflexiones, Leibniz dirige su cr\u00edtica a Spinoza porque \u00e9ste concibe una sustancia \u00fanica, infinita y considera a los seres finitos como modos de esta entidad ontol\u00f3gica.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Adem\u00e1s, en su \u201c\u00c9tica\u201d, este fil\u00f3sofo afirma que s\u00f3lo existe una \u00fanica sustancia \u201cabsolutamente infinita\u201d que est\u00e1 constituida por esencias infinitas que denomina \u201catributos\u201d, y de los cuales s\u00f3lo conocemos dos: la \u201cextensi\u00f3n\u201d y el \u201cpensamiento\u201d. Ahora bien, como existe una sustancia, todo lo que existe se rige y gobierna por un \u00fanico orden y conexi\u00f3n que se expresa en una misma esencia que comprende los distintos atributos. Y los modos son seres finitos, o modalidades de la sustancia, y en que \u00e9sta constituye su fundamento universal.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">[El paralelismo (aparente) que err\u00f3neamente se denomina al orden y conexi\u00f3n de los cosas (afecciones) que se realizan en los atributos de la extensi\u00f3n\u201d y el \u201cpensamiento\u201d, s\u00f3lo es fenom\u00e9nico o exterior porque en la esencia de la sustancia existe un solo y \u00fanico orden y conexi\u00f3n].<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Adem\u00e1s sostiene que la materia es indivisible, y considerarla que la divisibilidad de \u201catributo\u201d es una apariencia producto de la imaginaci\u00f3n. Toda la divisi\u00f3n de la sustancia s\u00f3lo es modal (fenom\u00e9nica), por lo que no es real ni \u201cesencial\u201d. Tambi\u00e9n afirma que esa divisi\u00f3n es un procedimiento abstracto e imaginativo de la mente que no tiene ninguna concreci\u00f3n ya que es imposible dividir lo infinito en partes, porque no puede haber separaci\u00f3n en lo que no est\u00e1 constituido por elementos o unidades finitas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En su objeci\u00f3n de considerar a la sustancia como \u00fanica y universal, Leibniz afirma que \u201cSpinoza ha pretendido demostrar que s\u00f3lo hay una sustancia en el mundo, pero esas demostraciones son pobres e ininteligibles\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Sin embargo, un su \u00c9tica, el fil\u00f3sofo afirma que s\u00f3lo existe una sola sustancia porque ella es \u201ccausa sui\u201d (causa de s\u00ed), y si existieran m\u00e1s, una ser\u00eda causa de la otra, lo que es un \u201cabsurdo\u201d. Como es \u00fanica y universal, todos los modos encuentran su ser, esencia, posibilidad y existencia en ella. S\u00f3lo a trav\u00e9s de la sustancia los modos act\u00faan entre s\u00ed, o sea, que establece la relaci\u00f3n rec\u00edproca de las causas y efectos que se producen en \u00e9stos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Y la sustancia en cuanto que universal produce lo particular y singular. Pero, ella est\u00e1 contenida en la esencia de los modos o fen\u00f3menos. La sustancia universal es inmanente y es la realidad de los fen\u00f3menos y los modos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En Descartes la sustancia infinita es trascendente y transitiva en cuanto que crea las sustancias finitas; en Spinoza, es inmanente, es un principio activo que est\u00e1 unido ontol\u00f3gicamente a las afecciones y es inherente a todo lo existente. Sin embargo, Leibniz expresa una concepci\u00f3n diferente y opuesta. Concibe un \u00fanico ser infinito y eterno que es Dios. Esta Entidad Divina tiene en su Entendimiento una infinidad de Mundos Posibles, y por medio de su Voluntad (decisi\u00f3n y ejecuci\u00f3n divina) elige el mejor de los mundos posibles formado por sustancias finitas. Por consiguiente, Dios es el principio y elemento de la realidad y la existencia. A todos los seres finitos y temporales los denomina m\u00f3nadas, que son sustancias individuales. En esta ontolog\u00eda domina la diferencia e interioridad que se manifiesta en la identidad de las m\u00f3nadas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Antes se ha expresado en esta investigaci\u00f3n que Leibniz, en su pol\u00e9mico libro \u201cDiscurso de metaf\u00edsica\u201d, rechaza la tesis ontol\u00f3gica de que la materia constituya una sustancia, porque no admite que su naturaleza extensa sea indivisible y que la cantidad de movimiento sea el principio constante del movimiento mec\u00e1nico y de los fen\u00f3menos f\u00edsicos. Por lo tanto, la sustancia no podr\u00eda se material. Y como Descartes rechaza a la \u201cfuerza viva\u201d (energ\u00eda) de su F\u00edsica, ya que su conocimiento se expresa en una idea confusa, y tambi\u00e9n porque carece de cualquier v\u00ednculo con la \u201cmasa extensa\u201d; en contraposici\u00f3n a este punto de vista, Leibniz concibe, que la energ\u00eda est\u00e1 constituida por \u201cpuntos metaf\u00edsicos\u201d, y que al mezclarse entre s\u00ed forman las \u201cmasas extensas\u201d. Estas unidades metaf\u00edsicas no pueden ser de otra naturaleza que la espiritual. Al respecto afirma que \u201cla fuerza (viva o energ\u00eda) es algo diferente a la magnitud, de la figura, y del movimiento y de ello puede conducirse que es preciso recurrir a consideraciones metaf\u00edsicas, ajenas a la extensi\u00f3n, para explicar los fen\u00f3menos de los cuerpos (materiales)\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por consiguiente, la \u201cenerg\u00eda\u201d no puede concebirse con esas propiedades y cualidades que pertenece a la sustancia extensa de los cartesianos como \u201cmagnitud\u201d, \u201cfigura\u201d y el \u201cmovimiento\u201d. Dado que la energ\u00eda no es material, tiene que tener una naturaleza espiritual. Y como carece de partes, es inextensa, por lo que tiene que ser absolutamente indivisible. De este modo concibe, que es un \u00e1tomo espiritual o m\u00f3nada, y esa es su significaci\u00f3n ontol\u00f3gica. Sobre este \u00e1tomo espiritual o metaf\u00edsico expresa que \u201cno hay m\u00e1s \u00e1tomo que los \u00e1tomos de sustancia, es decir, las unidades reales y absolutamente desprovistas de partes, que son las fuentes de las acciones y los principios absolutos de la composici\u00f3n de las cosas, y como los \u00faltimos elementos del an\u00e1lisis de las sustancias. Podr\u00edan llamarse puntos metaf\u00edsicos: tienen algo de vital y una suerte (especie) de percepci\u00f3n.\u201d<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En esta concepci\u00f3n ontol\u00f3gica, la m\u00f3nada finita es \u201cfuente\u201d de actividad y unidades simples que constituyen la \u201ccomposici\u00f3n de las cosas\u201d, y ellas tienen una propiedad \u201cvital\u201d, en cuanto que son entes plenos de actividad.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Acerca de la propiedad de percepci\u00f3n de estas m\u00f3nadas se tratar\u00e1 posteriormente. Lo que es importante destacar por el momento es que para el fil\u00f3sofo las m\u00f3nadas son los elementos de las cosas, y expresan lo absoluto y lo real de los entes materiales. Ellas son los constituyentes ontol\u00f3gicos de las cosas y en particular de las \u201cmasas extensas\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A continuaci\u00f3n se efectuar\u00e1 un an\u00e1lisis comparativo de esta concepci\u00f3n de las m\u00f3nadas como elementos de las cosas materiales que expone Leibniz como respuesta idealista al mecanicismo materialista.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En la ontolog\u00eda de Spinoza la sustancia no es elemento, sino principio de los fen\u00f3menos y de los modos, ella no es lo constitutivo del modo o fen\u00f3meno o con mayor propiedad de los cuerpos materiales. La sustancia es un principio inmanente, pero no es el elemento de los modos, objetos o fen\u00f3menos. La sustancia se expresa en una serie infinita de los modos, y \u00e9stos para producir un efecto tienen que remitirse a esa entidad y as\u00ed sucesivamente, porque ella es el medio de su actividad o pasividad. Adem\u00e1s, es un \u201cuniversal concreto\u201d infinito en donde los modos adquieren su esencia y existencia y se relacionan entre s\u00ed. En este sentido la sustancia es un principio ontol\u00f3gico inmanente que es fuente de esencia y relaciones rec\u00edprocas de los seres finitos.1<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En contraste, para Leibniz la sustancia adem\u00e1s de ser elemento, en cuanto que es una esencia constitutiva de por s\u00ed de la cosa misma, tambi\u00e9n es principio. Pero en su ontolog\u00eda se expresa la separaci\u00f3n absoluta en que m\u00f3nada sea principio y que sea elemento o unidades reales constitutivas de las cosas. Pero existe una m\u00f3nada que posee una Potencia, una Fuerza (Energ\u00eda), un Entendimiento y una Voluntad infinita y que todas estas perfecciones constituyen el fundamento de todas ellas y de un mundo finito implica la existencia de una m\u00f3nada cuya potencia, fuerza, entendimiento y voluntad son infinitas. Esta entidad infinita crea a las monadas finitas seg\u00fan su imagen y la del universo.2 Ese Entendimiento contiene todos los Mundos Posibles, sin embargo, \u00e9stos son entes metaf\u00edsicos en el pensamiento de Dios. Esta entidad divina en cuanto que es principio es de naturaleza transcendente, est\u00e1 en el m\u00e1s all\u00e1; pero como elemento, es un ser inmanente. Por consiguiente, existen dos clases de esos entes; una trascendente, que es infinita y constituye el principio de todas las que son finitas; y las inmanentes, que constituyen los elementos o unidades reales de las cosas, seres y objetos. Por lo que \u201chay en ellas una cierta capacidad de bastarse a s\u00ed misma\u2026que las hace puente de sus acciones internas y, por as\u00ed decirlo, aut\u00f3matas incorp\u00f3reas.\u201d3<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En cuanto que las m\u00f3nadas se bastan a s\u00ed mismas, no necesitan remitirse a la sustancia infinita en su propio movimiento y generaci\u00f3n de acciones o pasividades, que es lo contrario de lo que sucede con los modos en Spinoza, que tienen que remitirse siempre a la sustancia para accionar y vincularse entre s\u00ed. Y como son unidades simples, en el sentido de que no tienen partes, son entes ontol\u00f3gicamente cerrados. Por consiguiente, ellas contienen en s\u00ed misma la \u201cfuente de sus acciones\u201d o de sus actividades. Entonces son entes cuya naturaleza es interna, sin exterioridad alguna, y en este sentido son \u201caut\u00f3matas incorp\u00f3reas\u201d. Ellas por tener la propiedad de ser sustancias poseen la causa de sus propias percepciones que son interiores. Y como entes creados gozan de determinada libertad en tanto que tienen cierta autonom\u00eda que consiste en \u201cbastarse a s\u00ed misma\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El \u201cmodo\u201d en la ontolog\u00eda de Spinoza carece de esa autonom\u00eda porque no es un \u201cser en s\u00ed\u201d; sino un \u201cser en otro\u201d. Este ente tiene el fundamento de su esencia y existencia en la sustancia, y en su existencia inmediata es dependiente de otro. En tanto que no est\u00e1 sujeto por sus propias determinaciones, en este sentido y significaci\u00f3n ontol\u00f3gica, es por s\u00ed un ser pasivo. A\u00fan el \u201calma\u201d es un \u201cmodo\u201d; pero la actividad de \u00e9sta se fundamenta en la sustancia. La sustancialidad prevalece (en el orden y conexi\u00f3n) sobre los modos, y \u00e9stos existen s\u00f3lo en funci\u00f3n de esta sustancialidad.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Las concepciones de estos fil\u00f3sofos se contraponen entre s\u00ed. El mundo finito para Leibniz est\u00e1 constituido de actividad espont\u00e1nea y vital. Las m\u00f3nadas son sujetos activos que son fuentes de sus propias acciones, y los fen\u00f3menos no necesitan remitirse a la sustancia que es Dios. Las m\u00f3nadas, adem\u00e1s de ser elementos internos de las cosas, son sujetos, en cuanto que son formas sustanciales individuales como las denomina. El mundo y la realidad son eminentemente activos y espont\u00e1neos, y al respecto afirma que por \u201cdoquier hay acci\u00f3n\u2026(y) sostengo que no hay Cuerpo sin movimiento ni sustancia sin fuerza (energ\u00eda)\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Nuestro mundo, que es finito, est\u00e1 en una actividad perpetua tanto en las sustancias como en los cuerpos materiales. Las primeras son centros de energ\u00eda o \u201cfuerza viva\u201d y los otros son centros de \u201cmovimiento activo\u201d. Dios en s\u00ed mismo es energ\u00eda infinita, por \u201cel cual es el ser activo supremo\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Anteriormente se ha afirmado en este texto que existe una m\u00f3nada infinita (Dios) que es principio de todas las que son finitas, y, por otro lado, que ellas en s\u00ed mismas son los elementos que constituyen las masas extensas; y, adem\u00e1s, en cuanto que son activas y sustanciales son en s\u00ed \u201csujetos\u201d o formas individuales.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">LEIBNIZ Y EPICURO: EL MODELO DIAL\u00c9CTICO<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En esta parte se har\u00e1 una distinci\u00f3n entre el sistema de las m\u00f3nadas de Leibniz y el sistema de los \u00e1tomos de Epicuro. Nos remitimos a este \u00faltimo porque guarda mucha similitud con el de los \u00e1tomos espirituales de Leibniz. En un estudio que el joven Marx hizo en su Tesis Doctoral titulada Filosof\u00eda de la Naturaleza de Dem\u00f3crito y Epicuro\u201d, establece una diferencia ontol\u00f3gica entre las concepciones at\u00f3micas de Epicuro y Dem\u00f3crito. En esa investigaci\u00f3n expresa que la atom\u00edstica en Epicuro alcanza su m\u00e1s alto desarrollo conceptual y cient\u00edfico, y que en esa atom\u00edstica el \u00e1tomo tiene la funci\u00f3n ontol\u00f3gica de ser tanto \u201cprincipio\u201d como \u201celemento\u201d, y tambi\u00e9n se expresa como \u201csujeto\u201d en cuanto que es una forma de expresi\u00f3n hist\u00f3rico-social de la \u201cautoconciencia\u201d de la sociedad helen\u00edstica. En la \u201cFenomenolog\u00eda del Esp\u00edritu\u201d Hegel expresa que toda figura (forma) de la conciencia del Esp\u00edritu es un modo de su hist\u00f3rica cultural. Sin embargo, el joven Marx adopta un punto de vista diferente en su Tesis Doctoral, en que considera que ese proceso hist\u00f3rico-dial\u00e9ctico tiene una expresi\u00f3n subjetiva de la autoconciencia social de los pueblos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En la ontolog\u00eda de Leibniz se describe a la \u201cmonada\u201d como principio, elemento y sujeto. Adem\u00e1s, en la monadolog\u00eda, el fil\u00f3sofo la concibe en su m\u00e1s alta expresi\u00f3n conceptual; o sea, que posteriormente, no se ha expresado otro desarrollo de esas sustancias porque alcanz\u00f3 su m\u00e1s alta concepci\u00f3n tanto en su concepci\u00f3n ontol\u00f3gica como l\u00f3gica.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A continuaci\u00f3n se efectuar\u00e1 la siguiente relaci\u00f3n comparativa entre la m\u00f3nada y el \u00e1tomo de Epicuro (esta \u00faltima concepci\u00f3n se remitir\u00e1 a la interpretaci\u00f3n atom\u00edstica del joven Marx). La m\u00f3nada es principio en tanto que es sustancia infinita (Dios) y crea las monadas finitas. \u00c9stas existen como seres posibles en el Entendimiento divino, o sea que en este estado ontol\u00f3gico no son reales, sino posibles. En Epicuro los \u00e1tomos son principios en cuanto que existen en un estado en que el movimiento s\u00f3lo es rectil\u00edneo. Sin embargo, en este estado existen como pura posibilidad y no como realidades. Las m\u00f3nadas s\u00f3lo adquieren existencia cuando son elegidas por la Voluntad Divina y en ese acto le imprime realidad. Esa elecci\u00f3n depende del arbitrio o, por mejor decir, de la libertad de Dios. En el atomismo, el \u00e1tomo por espontaneidad (impulso interno) transita de la posibilidad a la existencia, y no por una \u201ccausa fortuita\u201d porque estar\u00eda determinado por una fuerza exterior. La existencia del \u00e1tomo depende de la libertad que adquiere para desviar (hacia la existencia) su movimiento rectil\u00edneo. En la monadolog\u00eda, las m\u00f3nadas, en su existencia, depende de la libertad de la Voluntad Divina y no de causas fortuitas. Ellas son \u201csujetos\u201d porque poseen la fuente interior de sus propias acciones. Tambi\u00e9n, los \u00e1tomos son sujetos en cuanto que su desviaci\u00f3n de la l\u00ednea recta depende de s\u00ed mismos, y en ese acto se muestran como \u201cautoconciencia\u201d (que en s\u00ed misma es de una naturaleza interior). Las m\u00f3nadas son los elementos de los cuerpos extensos y de los fen\u00f3menos, y \u00e9stos \u00faltimos pertenecen al mundo sensible. Los \u00e1tomos son los elementos del mundo fenom\u00e9nico y de los objetos sensibles. La percepci\u00f3n es un estado interno de las m\u00f3nadas. Los \u00e1tomos en el fen\u00f3meno muestran su objetividad, como estado sensible, en la percepci\u00f3n. Ambos fil\u00f3sofos admiten la experiencia como modos de conocer los fen\u00f3menos, y son plenamente racionalistas por excelencia y cient\u00edficos, y de cierto modo dial\u00e9cticos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Sus modelos ontol\u00f3gicos expresan muchas similitudes, aunque el uno es idealista y el otro es materialista. En lo \u00e9tico ambas filosof\u00edas son optimistas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ahora se expondr\u00e1 la concepci\u00f3n de materia, espacio y tiempo seg\u00fan Leibniz. Para este fil\u00f3sofo la materia no es una sustancia simple, sino que es un ser compuesto que est\u00e1 constituida por unidades simples o m\u00f3nadas. \u00c9stas carecen de extensi\u00f3n y, por lo tanto, de \u201cfigura\u201d, \u201cmagnitud\u201d y \u201cmovimiento\u201d mec\u00e1nico o material; son unidades simples, puntos metaf\u00edsicos, puntos de fuerza y energ\u00eda. La realidad de la materia o de las \u201cmasas extensas\u201d las determinan esas \u201cunidades\u201d simples. Las \u201cmasas extensas\u201d sin esas \u201cunidades\u201d metaf\u00edsicas ser\u00edan un mero \u201cmont\u00f3n o colecci\u00f3n de partes\u201d, ser\u00edan entes pasivos, sin realidades. Antes se ha indicado, seg\u00fan el fil\u00f3sofo, que la materia est\u00e1 constituida por esos puntos de fuerza o, para mejor decir, de unidades de fuerza viva o energ\u00eda, y no por \u00e1tomos extensos. En esta ontolog\u00eda el fondo de la materia es la fuerza (viva) o la energ\u00eda. El fil\u00f3sofo considera a las masas extensas o a la materia como una entidad f\u00edsica y no metaf\u00edsica. Solo la \u201cfuerza\u201d (motriz) puede considerarse como un ente metaf\u00edsico.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ya se ha explicado que en los tiempos de Leibniz y Newton no se hab\u00eda demostrado una identidad f\u00edsico-matem\u00e1tica de la masa y la energ\u00eda. Entonces el punto de vista leibniciano de establecer la unidad de la F\u00edsica con la metaf\u00edsica es muy v\u00e1lido para poder explicar de modo ontol\u00f3gica, por un lado, determinados fen\u00f3menos materiales y, por otro, establecer los principios explicativos de la propia F\u00edsica. Tambi\u00e9n se ha se\u00f1alado que el alto nivel de la concepci\u00f3n ontol\u00f3gica de las monadas permiti\u00f3 a Leibniz establecer la unidad metaf\u00edsica de la masa extensa con la energ\u00eda y concebir un universo din\u00e1mico.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ahora bien, esta estructura de la materia constituida por puntos energ\u00e9ticos determina que la naturaleza de la materia sea vital y fuente de cualidades. Al respecto el fil\u00f3sofo afirma que \u201ccada porci\u00f3n de la materia no s\u00f3lo es divisible al infinito\u2026(tambi\u00e9n) est\u00e1 actualmente subdividida sin fin en otras partes, (en que) cada una de las cuales tiene un movimiento propio; de lo contrario ser\u00eda imposible que cada porci\u00f3n de la materia pudiera expresar el universo.\u201d<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Cada parte de la materia puede dividirse al infinito y cada una de esas sub-partes conserva el movimiento. La materia existe como movimiento. Como la fuerza viva (energ\u00eda) reside en el fondo interno de las m\u00f3nadas, \u00e9sta le adjudica la propiedad de movimiento a cualquier porci\u00f3n de materia, por infinitamente peque\u00f1a que sea, porque ella es causa de su movimiento.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Es importante distinguir entre el movimiento (material) y la fuerza viva (energ\u00eda); \u00e9sta pertenece a las m\u00f3nadas, y el movimiento a la materia. El primer elemento posee una propiedad absoluta, mientras que el movimiento es fenom\u00e9nico, \u201cla magnitud y el movimiento\u2026son fen\u00f3menos\u201d\u2026El movimiento en cuanto que fen\u00f3meno lo produce la fuerza viva de la m\u00f3nada. Y lo que es el verdadero principio del universo es la cantidad de fuerza. Adem\u00e1s, \u201cse conserva la misma cantidad de la fuerza total y absoluta o acci\u00f3n (energ\u00eda), la misma cantidad de fuerza respectiva o reacci\u00f3n y, por \u00faltimo, la misma cantidad de fuerza directiva (direcci\u00f3n)\u2026(por lo que) la acci\u00f3n es siempre igual a la reacci\u00f3n.\u201d En este argumento (interpretaci\u00f3n filos\u00f3fica de la ciencia) est\u00e1 expresada de un modo evidente de una de las leyes del movimiento de Newton, que es el Principio de Acci\u00f3n y Reacci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por consiguiente, la cantidad de movimiento no se conserva en el universo f\u00edsico. S\u00f3lo la cantidad de fuerza o energ\u00eda es constante en el universo y esta actividad y principio reside en la naturaleza interior de las m\u00f3nadas. Estas fuerzas internas de las m\u00f3nadas constituyen la fuente del movimiento de la materia. La materia no es est\u00e1tica porque est\u00e1 en constante movimiento. Adem\u00e1s, en ella no hay nada inerte ni est\u00e9ril. Y el universo no es esa sustancia est\u00e9ril, sin brillo ni cualidades como en Descartes, la materia rebosa de una riqueza de cualidades.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En esta ontolog\u00eda, la sustancia simple o m\u00f3nada es cualitativa, y no cuantitativa, porque lo cuantitativo pertenece al ser fenom\u00e9nico. Sin embargo, lo cuantitativo es producido por lo cualitativo (este juicio filos\u00f3fico es dial\u00e9ctico). En la m\u00f3nada se expresa el traspaso del ser cualitativo al ser cuantitativo. En consecuencia, el universo contiene en su fondo un mundo de cualidades, en que \u201ccada porci\u00f3n de la materia puede ser concebida como un jard\u00edn lleno de plantas y como un estanque lleno de peces.\u201d<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El universo expresa un mundo infinito que est\u00e1 lleno de cualidades. Y como la fuerza viva es lo permanente en el universo, tambi\u00e9n es el principio del movimiento, por lo que lo crea constantemente. Entonces, \u201ctodos los cuerpos se encuentran en un flujo perpetuo, como los r\u00edos, y continuamente entran y salen partes de ellos.\u201d<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Las m\u00f3nadas al descomponerse e integrarse crean la formaci\u00f3n y destrucci\u00f3n de los cuerpos extensos y \u00e9stos en ese proceso crean un universo que es un \u201cflujo perpetuo\u201d. Esta concepci\u00f3n del devenir es distinta a la de Her\u00e1clito. En este fil\u00f3sofo de la Antigua Grecia, los cuatro elementos materiales (tierra, agua, aire y fuego) se transforman uno en el otro y viceversa. Pero en Leibniz el devenir de la materia es fenom\u00e9nico y no sustancial como en Her\u00e1clito. Porque el primer fil\u00f3sofo interpreta el devenir f\u00edsico de modo materialista; y en el segundo, de modo idealista. Sin embargo, es necesario se\u00f1alar un devenir interno de la sustancia expresado en el flujo de percepciones de las m\u00f3nadas que se manifiesta como un cambio continuo de percepciones que son fen\u00f3menos internos de la actividad de las sustancias. En Leibniz existen dos movimientos del devenir, uno interno que son los cambios que ocurren en la m\u00f3nada; y otro externo, constituido por el movimiento de los fen\u00f3menos externos de la materia. Estas dos formas de los cambios est\u00e1n separadas, y son simult\u00e1neos ya que<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u201centre las percepciones de las m\u00f3nadas y los movimientos de los cuerpos hay una armon\u00eda pre-establecida desde un principio.\u201d<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Es importante destacar que Leibniz es el fil\u00f3sofo que por primera vez admite la idea del desarrollo en la materia. Al respecto afirma que \u201clo que llamamos generaciones, son desarrollos y crecimientos, y lo que llamamos muertes es, envolvimiento y disminuciones.\u201d2 Y el mundo material no tiene ese estatismo (mecanicismo) que se manifiesta en la ontolog\u00eda de Descartes y Spinoza. Indudablemente que el proceso de cambios constantes depende de la composici\u00f3n y descomposici\u00f3n de los seres que tiene como causa a las m\u00f3nadas. Pero, lo importante es que el fil\u00f3sofo admite el desarrollo en el mundo real, en la Naturaleza, en el mundo exterior (material). Pero aunque admite grados en las m\u00f3nadas o sustancias individuales, las concibe de manera fija. Adem\u00e1s en su ontolog\u00eda no se producen saltos cualitativos. Posteriormente, Hegel afirma que el proceso de desarrollo del mundo real es producido por el movimiento hist\u00f3rico de una \u201cIdea Objetiva\u201d que transita de un grado de realidad o de \u201cfigura\u201d a otro en un proceso dial\u00e9ctico. Esta concepci\u00f3n ontol\u00f3gica se formula tanto en la \u201cFenomenolog\u00eda del esp\u00edritu\u201d como en la \u201cCiencia de la l\u00f3gica\u201d que son sus obras filos\u00f3ficas principales.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En la concepci\u00f3n ontol\u00f3gica del movimiento y proceso de la realidad, Hegel considera que la Naturaleza no se realiza en un movimiento hist\u00f3rico, sino que es el \u201cser all\u00ed\u201d de la Idea Objetiva que al negarse a s\u00ed misma (en que su interioridad se aliena) en su proceso dial\u00e9ctico, deviene en la forma de la exterioridad, en que su ser se expresa en una existencia natural. Seg\u00fan el fil\u00f3sofo, esta existencia exterior de la Idea Objetiva no deviene, se realiza en un proceso mecanicista. Por lo tanto, la Naturaleza carece de desarrollo. Y cuando \u00e9sta, en el despliegue de su mecanicismo alcanza su fase final, la Idea comienza a recobrar su interioridad alcanzando la primera forma dial\u00e9ctica del Esp\u00edritu. En este proceso, \u00e9ste, en su primera fase, se afirma en su absoluta abstracci\u00f3n l\u00f3gica. Al alcanzar la plenitud como Idea L\u00f3gica, se niega, deviniendo en una forma de pura exterioridad (Naturaleza). Y al realizar \u00e9sta su completa materialidad, entonces niega su exterioridad, y se convierte en Esp\u00edritu que comienza a recobrar su interioridad. En este proceso, la realidad deviene como Idea L\u00f3gica, luego se niega y se afirma como ser natural. Finalmente, al negar esta negaci\u00f3n se realiza como Esp\u00edritu.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Leibniz, en su teor\u00eda de la materia, nos brinda una concepci\u00f3n de los cuerpos materiales muy original y de un alto valor ontol\u00f3gico cuando afirma que \u201ccada sustancia simple o m\u00f3nada, que constituye el centro de una sustancia compuesta\u2026y el principio de su unicidad, est\u00e1 rodeada de la masa compuesta de una infinidad de otras m\u00f3nadas, que constituyen el cuerpo propicio de esa monada central, lo cual representa seg\u00fan las afecciones de ese cuerpo, como una especie de centro, las cosas que est\u00e1n fuera de ellos.\u201d<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A continuaci\u00f3n se desglosar\u00e1 la concepci\u00f3n ontol\u00f3gica de Leibniz esta argumentaci\u00f3n. La m\u00f3nada del hombre X es el alma X, que es el principio de su unicidad y est\u00e1 constituido por un cuerpo extenso X, que a su vez est\u00e1 formado por una infinidad de m\u00f3nadas, y en que cada una de ellas es un principio unitario de esa \u201cmasa compuesta\u201d. Seg\u00fan su naturaleza cerrada, esos entes metaf\u00edsicos est\u00e1n confinados en s\u00ed mismos porque no existe relaci\u00f3n interna alguna entre ellos. Sin embargo, s\u00f3lo mantienen relaciones externas porque cada m\u00f3nada tiene una funci\u00f3n unitaria con las otras en la exterioridad; y ellas en s\u00ed son unidades simples y no multiplicidades. Sus relaciones externas crean los fen\u00f3menos f\u00edsicos (materiales). Por ello todo lo que sea propiedades y cualidades del mundo f\u00edsico son relaciones externas de las m\u00f3nadas. Ahora bien, el movimiento de desarrollo de la materia depende de la participaci\u00f3n de las m\u00f3nadas en cuanto a su grado de realidad. Ese desarrollo depende de los movimientos internos que se producen en esos entes en s\u00ed mismos, ya que carecen de conexiones internas entre s\u00ed. La unidad de esos entes no es una relaci\u00f3n interna en la multiplicidad; sino relaci\u00f3n externa de \u00e9sta. Lo m\u00faltiple tiene un aspecto y realidad exterior. En este sentido y significaci\u00f3n ontol\u00f3gica guarda cierta similitud con la de Hegel. Como se ha expresado antes, este fil\u00f3sofo en su obra \u201cFilosof\u00eda de la Naturaleza\u201d, afirma que la materia, es la pura exterioridad de la Idea Objetiva. La Naturaleza carece de esencia interna, y s\u00f3lo en ella se establecen determinaciones y relaciones exteriores. En Leibniz la materia en s\u00ed es un ser cuya forma es la exterioridad, ya que est\u00e1 formada de relaciones externas que las m\u00f3nadas simples establecen entre s\u00ed. Y la materia en s\u00ed misma no contiene esencia, ya que ella no es sustancia y s\u00f3lo existe como multiplicidad y exterioridad.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Anteriormente se ha expresado en este texto que para Leibniz el movimiento f\u00edsico o material es un fen\u00f3meno externo, y que este movimiento tiene como fuente la fuerza viva (energ\u00eda) de las m\u00f3nadas. Si los fen\u00f3menos f\u00edsicos son producidos por las relaciones externas de aqu\u00e9llas; entonces el movimiento mismo, el espacio y el tiempo son productos de las relaciones externas de las m\u00f3nadas. Esos tres modos de existencia de la materia (movimiento f\u00edsico, espacio y tiempo) son formas exteriores. Por lo tanto, ni la extensi\u00f3n ni el movimiento son cualidades o esencias de la sustancia porque la \u201cmagnitud y el movimiento\u2026son fen\u00f3menos.\u201d<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En esta exposici\u00f3n se podr\u00eda aclarar por qu\u00e9 raz\u00f3n para Leibniz el principio de cantidad de movimiento no puede ser el fundamento de los fen\u00f3menos f\u00edsicos del universo. Y por qu\u00e9 el espacio y el tiempo no son formas de una materia como sustancia (que para el fil\u00f3sofo tiene una naturaleza compuesta), sino que son m\u00e1s bien formas o relaciones fenom\u00e9nicas. La F\u00edsica de Leibniz es distinta y opuesta a la de Newton en cuanto a la naturaleza del espacio y del tiempo. Para este cient\u00edfico el espacio y el tiempo son absolutos porque existen independientemente de la materia, es decir que esas formas tienen una naturaleza absoluta. Por lo tanto, no tienen relaciones de identidad esencial con los fen\u00f3menos f\u00edsicos y el movimiento, adem\u00e1s, pueden existir el uno sin el otro. Tampoco se producen relaciones de dependencia rec\u00edproca entre el espacio, el tiempo y la materia (masa extensa como la entiende Leibniz). Posteriormente, a comienzos del siglo XX la f\u00edsica de Newton fue superada por la Teor\u00eda Especial y General de la Relatividad de Einstein, que establece el v\u00ednculo de conversi\u00f3n de la masa en energ\u00eda y viceversa, la unidad dimensional del espacio y el tiempo (constituyendo las cuatro dimensiones del universo), la relaci\u00f3n de la velocidad con la masa, y el v\u00ednculo interno del espacio-tiempo con el campo gravitatorio.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Para Leibniz el espacio y el tiempo tienen existencia objetiva; son relaciones o formas objetivas de los fen\u00f3menos f\u00edsicos, existen en el mundo material, pero no son formas sustanciales de los fen\u00f3menos f\u00edsicos a la manera de Newton. Para Kant el espacio y el tiempo son formas de los fen\u00f3menos, pero no de la \u201ccosa en s\u00ed\u201d (ser que existe independientemente del sujeto cognoscente, pero de naturaleza incognoscible). Sin embargo, para este fil\u00f3sofo tienen una existencia subjetiva, son \u201cformas puras\u201d y \u201ca priori de la intuici\u00f3n\u201d. Estas concepciones las expone en la parte de la \u201cEst\u00e9tica Trascendental\u201d de su libro \u201cCr\u00edtica de la Raz\u00f3n Pura\u201d. Tanto para Leibniz como para Kant el espacio y el tiempo son relaciones o formas de los fen\u00f3menos, pero para el primero son relaciones objetivas; y para el segundo, formas subjetivas. Sin embargo, en este \u00faltimo no hay un v\u00ednculo de una relaci\u00f3n determinante entre lo objetivo (como concreci\u00f3n de lo que existe independientemente del sujeto cognoscente) y lo subjetivo, aunque no puede darse, ya que lo que proporciona el contenido del fen\u00f3meno son las sensaciones que son producidas cuando la \u201ccosa en s\u00ed\u201d afecta la sensibilidad. En cambio, en Leibniz se expresa una relaci\u00f3n objetiva de los fen\u00f3menos del mundo material y el espacio y el tiempo, entre la sustancia y los fen\u00f3menos en cuanto que el primero produce los segundos. Esta F\u00edsica fue un anticipo extraordinario de las actuales concepciones de la materia que se caracterizan por expresar una concepci\u00f3n din\u00e1mica de la materia o de los principios f\u00edsicos del universo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En conclusi\u00f3n, se ha tratado de exponer de un modo breve la relaci\u00f3n de la F\u00edsica con la Metaf\u00edsica en la teor\u00eda de la materia de Leibniz. Para el eminente fil\u00f3sofo alem\u00e1n la F\u00edsica se fundamenta en principios metaf\u00edsicos, y la explicaci\u00f3n de algunos aspectos fundamentales de los fen\u00f3menos f\u00edsicos la elabora mediante \u201crazonamiento metaf\u00edsicos\u201d. Tambi\u00e9n se ha establecido una concisa relaci\u00f3n entre Leibniz y otros eminentes fil\u00f3sofos que han teorizado sobre los principios del mundo material, para indicar un marco de similitudes y diferencias en su pensamiento filos\u00f3fico sobre este tema. Y en lo esencial se ha establecido una relaci\u00f3n de sus teor\u00edas f\u00edsicas con las de su tiempo y la actual.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La concepci\u00f3n de materia de Leibniz es metaf\u00edsica en cuanto al ser de la materia ya que \u00e9sta es una sustancia compuesta y su existencia no depende de s\u00ed, sino de unidades o elementos metaf\u00edsicos que denomina m\u00f3nadas. A estas unidades simples las concibe de ese modo, porque tienen una naturaleza espiritual y surgen de Dios por emanaciones. La materia tiene una existencia objetiva, pero es el producto de la uni\u00f3n exterior (existencia en la exterioridad) de las m\u00f3nadas. La energ\u00eda de la materia no procede de ella, sino de ciertas sustancias metaf\u00edsicas.<\/p>\n<\/div><div class=\"fusion-text fusion-text-4\"><p style=\"text-align: justify;\">En cuanto a la forma de ser de los objetos f\u00edsicos, expresa un concepto din\u00e1mico-dial\u00e9ctico de la materia porque afirma que existe en movimiento y desarrollo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Sin embargo, el fil\u00f3sofo no pudo establecer una relaci\u00f3n entre los principio de cantidad de movimiento y de conservaci\u00f3n de la energ\u00eda o trabajo mec\u00e1nico. Newton fue el cient\u00edfico que logr\u00f3 formular la relaci\u00f3n f\u00edsico-matem\u00e1tica entre ambos principios de la materia. De all\u00ed que tratara de subordinar la F\u00edsica a la Metaf\u00edsica. Tal vez adopt\u00f3 una actitud indiferente ante la tendencia de la F\u00edsica de explicar las leyes de la materia por sus propios principios. Su sistema filos\u00f3fico adolece de este error y descansa sobre la separaci\u00f3n absoluta de esos principios. En su concepci\u00f3n de la F\u00edsica no se pod\u00eda formular una unidad entre \u00e9stos, porque la energ\u00eda pertenece a las m\u00f3nadas y la cantidad de movimientos a la materia. Newton superara de modo relativo dicha separaci\u00f3n. S\u00f3lo la teor\u00eda de la relatividad de Einstein pudo resolver dicha unidad por relaciones deductivas f\u00edsico-matem\u00e1ticas. En consecuencia, el sistema metaf\u00edsico de la materia de Leibniz es insostenible en la F\u00edsica actual.<\/p>\n<\/div><\/div><style type=\"text\/css\">.fusion-body .fusion-builder-column-4{width:75% !important;margin-top : 0px;margin-bottom : 0px;}.fusion-builder-column-4 > .fusion-column-wrapper {padding-top : 0px !important;padding-right : 0px !important;margin-right : 2.56%;padding-bottom : 0px !important;padding-left : 0px !important;margin-left : 2.56%;}@media only screen and (max-width:800px) {.fusion-body .fusion-builder-column-4{width:100% !important;}.fusion-builder-column-4 > .fusion-column-wrapper {margin-right : 1.92%;margin-left : 1.92%;}}@media only screen and (max-width:640px) {.fusion-body .fusion-builder-column-4{width:100% !important;}.fusion-builder-column-4 > .fusion-column-wrapper {margin-right : 1.92%;margin-left : 1.92%;}}<\/style><\/div><div class=\"fusion-layout-column fusion_builder_column fusion-builder-column-5 fusion_builder_column_1_4 1_4 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